POZO DEL MOLLE - Luis Guerberoff

Falleció un médico del pueblo

Las autoridades municipales y la comunidad lo despiden y rescatan al hombre por su entrega y vocación
jueves, 13 de abril de 2023 · 08:30

“Querido Luis, hoy nos toca despedirte. Te recuerdo con mucho cariño por tu generosidad hacia mi persona y familia, por tu incansable vocación de servicio hacia esta comunidad que tanto quisiste y por la que te entregaste por completo.

Mis más sinceras condolencias a tu familia y amigos.

Descansa en paz, querido amigo y colega de tantas batallas”.

Las palabras del intendente en uso de licencia, Jorge Roland, ante el fallecimiento del doctor Luis Guerberoff, exponen el valor de la persona para Pozo del Molle.

Desde la Municipalidad dieron a conocer y manifestaron las condolencias a los familiares y amigos del médico.

Destacaron, a través de un mensaje, que Luis Guerberoff fue director del Hospital Vecinal "Raúl Dóbric" durante el período comprendido entre 1971 y 1985, y que durante esos años se conformó la Cooperadora del nosocomio, integrada por vecinos y colaboradores con el fin de realizar mejoras edilicias.

Además, subrayaron que “impulsó en 1982 la creación del albergue geriátrico” y continuó con sus labores en el centro de salud municipal hasta el momento de su jubilación, en 1994.

 

Hombre y nombre

Nacido en Villa Concepción del Tío, el 9 de marzo de 1940, Luis Guerberoff realizó sus estudios primarios en El Arañado y el ciclo básico del secundario en la Escuela Normal Dalmacio Vélez Sarsfield, de Las Varillas, en tanto completó este nivel en el Colegio Deán Funes de Córdoba. En 1962 se graduó en Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba.

Fue expracticante mayor del Hospital Córdoba y de la Asistencia Pública de la Municipalidad de Córdoba, realizó numerosas campañas sanitarias en la provincia, participó en el Departamento San Justo, llegando hasta Las Varillas, luego surgió la idea de acercarse a Pozo del Molle, acto que realizó con un familiar, visitando el hospital y estudiantes amigos de la secundaria.

“En 1963, el doctor Guerberoff llegó a Pozo del Molle y desde entonces trabajó en el hospital como agregado”, apunta un testimonio, en una recopilación histórica de María Rosa Morini, basada en actas del Archivo Histórico Municipal “Pablo Recla”.

La historia de la localidad afirma que el profesional instaló su consultorio particular en calle Urquiza 153 y se agregó al Hospital Dr. Raúl Dobric ad honorem, atendiendo consultas, guardias y urgencias. Se casó con Ana María Aguirregomezcorta, sus hijos se llaman Pablo Luis, Gustavo Ricardo, María José y César.

Con el tiempo llevó su consultorio a la Clínica Mario Fontana, en calle Sarmiento 33.

Desde 1964, el médico ejerció la docencia: fue profesor de Historia en el tercer año, de Anatomía durante un año, y en Agronomía, en el Instituto Secundario Manuel Belgrano, durante 15 años.

En el año 1971, luego del fallecimiento del doctor Fontana, quedó como “médico a cargo de la Dirección del Hospital Vecinal Dr. Raúl Dobric, que contaba con la prestación de servicios clínicos, de cirugías mayor y menor, obstetricia, control de salud y odontológicos”, reseña la historia. En su período estuvo constituida la Comisión Directiva y luego se formó la Cooperadora del hospital, conformada por vecinos muy colaboradores, realizando actividades a su beneficio para ayudar al mantenimiento y refacciones edilicias.

En 1980, el profesional inauguró su propio centro de atención con el nombre de su padre, Clínica Dr. Luis Guerberoff, en calle Raúl Dobric 488.

“En 1980, conociendo de cerca la problemática de los ancianos hospitalizados, la  transmite al intendente Héctor Bluma, como necesidad y conveniencia de crear un espacio para ellos. Así se gesta la idea de construir un geriátrico al lado del hospital para albergar a desvalidos sin posibilidades, ni recursos, ni familiares a los cuales integrarse”, argumenta. Y recapitula que “en abril de 1982 se firma la conformidad con el intendente interino, Walter Asín, y desde junio de ese mismo año se inicia la construcción con el intendente Segundo Audisio. Se formaron dos comisiones con el apoyo de damas y hombres, que recibieron el amplio apoyo de la comunidad, hasta terminar la obra en 1986, cuando era intendente Omar Bosio, y se inauguró con el nombre de Albergue Sagrada Familia”.

Por otra parte, la historia recopila en diciembre de 1997, consta en el Museo y Archivo Histórico Municipal, un recordatorio en cuero que reza: “Al doctor Luis Guerberoff, en su 25º Aniversario al servicio de la vida”, otorgado por el Movimiento Familiar Cristiano – Amigos de Pozo del Molle.

La última etapa de su labor en el hospital, hasta el momento de su jubilación, en 1994, el doctor Guerberoff lo hizo como médico designado. Fueron años de entrega a esa importante institución mollense, movido siempre por su vocación de servicio.

Cultivó el arte. Lo hizo en el área del teatro, dando funciones en instituciones locales, en la provincia, y participando de encuentros nacionales. Se destacó por ser el actor principal en “Médico a palos”, de Moliere, que fue premiada. También es autor y representó la obra teatral “Paté de foie”, muy reconocida, rememoran.

Los mollenses sabían de su especial predilección por la lectura y que escribió poesías. Por una de ellas, “Brindis”, recibió el primer premio del concurso “Gente de Paz”, en 1994, en Barcelona (España).

En 1996, el municipio logró la apertura de la Biblioteca Popular Luis Guerberoff, que lleva su nombre a partir de una encuesta realizada en el pueblo. Allí se reúne el grupo literario Sentires, del que Luis fue integrante.

En 2006 fue nombrado padrino de la Escuela Francisco Malbrán, “por su incondicional colaboración profesional”.

Ejerció como médico hasta jubilarse. En ese año fue nombrado además como Colaborador de Cultura, por la Municipalidad, actividad social que valoraba de importancia. También, a partir de ese entonces, junto a su esposa, fueron parte del Ministerio de la Eucaristía, visitando a los ancianos, a los discapacitados, y en la parroquia local, haciendo docencia en Catequesis para la Primera Comunión.

 

Siempre una sonrisa

Una vecina de la localidad, Vilma Reyna, lo recuerda en un testimonio que tiene algunos años ya, “por la humildad y sencillez con que atendía a sus pacientes”. Su familia fue siempre atendida en el hospital. Comenta que su hijo era delicado de salud y acudía reiteradas veces a consultar a Guerberoff, y que “así fuera un día de lluvia, o muy frío, o de noche, por una urgencia, el médico llegaba siempre con una sonrisa”, le daba unas palmaditas en el brazo y le decía que “todo va a estar bien”. También recordó que si el paciente estaba internado, “se quedaba en la sala hasta que se mejorara, así fuera durante la noche”. Mirta, otra mollense, aseguró: “Las veces que estuve enferma, el doctor Luis me hablaba, me tranquilizaba y nos hacía sentir bien”. Y subrayó “el amor que el doctor tenía por sus pacientes”.