ARROYO CABRAL - Asumió como intendente

Mariscalchi aplaudió a Alcalino

El intendente saliente dejó el cargo luego de cinco períodos. Asumió quien fuera su secretario de Gobierno, frente a un auditorio que compartió los agradecimientos y las emociones
miércoles, 13 de diciembre de 2023 · 07:30

Raúl Mariscalchi recibió el abrazo del intendente saliente Pablo Alcalino y concretaron el traspaso de mando, con una carga inevitable de emociones y un auditorio municipal colmado, testigo que acompañó este significativo momento.

Luego de 20 años al frente de la administración de la Municipalidad, los y las cabralenses no esperaban, sino el esfuerzo por no soltar las lágrimas de quien fue calificado como “el maestro” que generó un equipo de trabajo y logró consensos hasta que en mayo descartaron asistir a las urnas, habiendo conformado una lista de candidatos que incluye en el Tribunal de Cuentas y en el Concejo Deliberante a referentes de lo que fue antes la oposición.

Franco Ortiz, Javier Boazo, Yanet Bitar, María José Ortiz, Sonia Peretti, Ailén Daguerre y Claudio Biasuzzi (presidente) se ubicaron como concejales en el escenario, junto a Richard Abrile, Jorgelina Álvarez y Eliana Juárez, del Tribunal de Cuentas. En el centro de la mesa, el mandatario saliente y el entrante, justo frente a los santos evangelios.

La primera lectura de la noche oficializó la placa colocada y descubierta días atrás, sin actos ni fanfarrias, fiel a un estilo, con la denominación de Juan Jacobo Alcalino al auditorio. Luego, juraron el tribuno y las tribunas, preámbulo del juramento que Biasuzzi tomó a Mariscalchi, con la firma del acta de traspaso entre los titulares saliente y entrante del Ejecutivo. En ese marco, fue nombrada Vanina Giordano como secretaria de Gobierno y pasó a jurar frente al flamante intendente. El cierre de esta primera parte, tuvo la entrega de presentes, medallas, para los concejales que cumplieron mandato, por parte de los que asumieron; además de parte del club Biblioteca Rivadavia y de su equipo de trabajo municipal, para Pablo Alcalino.

 

Alumno y maestro

A su turno, el flamante intendente Mariscalchi brindó su primer discurso en el cargo, citando al expresidente Raúl Alfonsín e hizo un repaso íntimo de su acercamiento al municipio, pasando por el Área de Cultura y, más tarde, como secretario de Gobierno. Veneró la austeridad y la humildad de Alcalino, en tanto lo calificó como “maestro” a la hora de “armar equipos de trabajo” y también por entusiasmar y motivar. Mariscalchi se comprometió a escuchar y abarcar a todos los cabralenses. Apuntó, en modo de reconocimientos a la gestión anterior, que “Cabral tiene todo”, y convocó a “sumar, porque si nos sumamos todos, sabemos que no podemos equivocar el camino”. “Somos pocos y nos conocemos mucho. Conocernos nos permite saber nuestras necesidades y esto tiene que darnos la tranquilidad de que si erramos camino, aprovechemos eso de conocernos y nos digamos”, explicó. Se extendió en agradecimientos y disculpas a la familia e insistió sobre Alcalino: “Nuestro mentor nos ha enseñado, se preocupa y se sigue preocupando. Qué vas a hacer Raulito…”. “Lo más complicado será no tener que verlo todos los días. Siempre nos compartía una palabra de ánimo o un modo de hacernos salir adelante”.

“Esperen un equipo dispuesto a trabajar” dijo, y reivindicó “el objetivo común de trabajar para la comunidad”.

 

Siempre Pablito

En eso, una de las concejales anunció que solicitaron la palabra y una representante del Hogar de Ancianos, Odilia de Chiampo, de 93 años, se acercó al palco para expresar: “Siempre supimos que Pablo, Pablito, estaría para ayudar. Cada vez que necesitábamos algo, sabíamos que Pablito nos iba a ayudar”, dijo sobre ella y sus pares. Y repasó el lema que blanden desde ese espacio: “No se olviden de nuestro Hogar, que mañana puede ser el suyo”.

 

Con la camiseta

El saliente Alcalino tomó el micrófono por última vez en ese lugar, para despedirse, y recordó “la primera frase que se puso como objetivo, que había que ponerse la camiseta de Arroyo Cabral”, como premisa de la gestión que alcanzó los 20 años. Sostuvo que como funcionarios se nutrieron “de valores que van mucho más allá de las obras que se construyeron, porque tienen un valor comunitario que es superior. Tienen identidad. No son solo ladrillos, cal, cemento… Tienen el valor de saber que estaban satisfaciendo las necesidades de los vecinos, que eran para escuelas, hogares, mejorar la calidad de vida de la gente”. “Y cuando los ánimos caían, pasábamos por el Centro de jubilados, y veíamos que pintaban, arreglaban, entonces teníamos que seguir adelante”, amplió. El saliente intendente aseguró que “los tiempos van a venir difíciles”, por lo que convocó al trabajo mancomunado y eso “depende de las actitudes que hacen a un salto de calidad humana, de valores”. Tras cada párrafo, agradeció a cada sector, mencionó que pasaron 7.300 días de esta administración, que “fue posible por la predisposición de todos”, “con un equipo de buena gente”, lo que “lleva a buenos resultados, y como todo, se termina”. “Fue muy satisfactorio y les agradezco a todos. No me arrepiento de nada”, soltó Alcalino y el más extenso de los aplausos arrancó, pero los calificó de “exagerados” (risas). Reconoció que cada intendente “seguir ha puesto todo, en distintos tiempos”. “Los queremos mucho, hemos puesto todo y les pido disculpas por lo que no se ha podido hacer. Agradecido a los que están y a los que no están, porque nos han acompañado de donde estén”, cerró y recibió todos los abrazos.

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