En La Laguna - Muy buena convocatoria

Hubo “perlitas” entre los autos clásicos

Se desarrolló la 7º edición del encuentro en el que se expusieron una gran variedad de vehículos y, entre ellos, hubo dos que llamaron la atención
martes, 10 de octubre de 2023 · 08:38

Cien autos participaron de la séptima (7º) edición del Encuentro de Autos Clásicos de La Laguna.

A la actividad, impulsada por los hermanos Rafael y Claudio Brignone en conjunto con el municipio, llegó gente de toda la región: de Villa María (estuvieron los miembros de la Asociación Villamariense de Vehículos Antiguos -AVVA-), Ucacha, Alicia, Justiniano Posse, Ticino, las Perdices, Laborde, Chazón, Santa Eufemia, Idiazábal, Etruria, Marcos Juárez, Monte Maíz, Venado Tuerto, Reducción y La Carlota.

Y, entre ellos, volvió a involucrarse ese conjunto que se hace llamar “Los Traileros” y del que forman parte cordobeses, santafesinos y bonaerenses que no se pierden ningún evento de estas características y a los que van con sus Citroën.

De este modo, el domingo, la propuesta congregó a unas doscientas personas que no solo compartieron un almuerzo, sino que principalmente pudieron disfrutar de una gran variedad de vehículos que se exhibieron en el Polideportivo Municipal, donde además se llevó a cabo la VII Expo Maicoa con stands diversos (se ofrecieron desde productos alimenticios hasta plantas), desfile de mascotas y espectáculos musicales.

Asimismo, los organizadores contaron que durante el encuentro también se pudieron observar alrededor de quince motos antiguas y clásicas, y unas pocas más modernas.

 

Las perlitas

Hubo vehículos que llamaron la atención. Uno de ellos (como se observa en la parte inferior de la página), de Alicia, tiene la particularidad de haber sido construido con bujías, herramientas, chapas perforadas y cadenas. “Es un auto que parece bordado”, se dijo para describirlo. Lo curioso, además, es que el auto está homologado para funcionar.

La otra perla que pudieron mirar quienes asistieron es, tal vez, una de las más antiguas: se trata de un Ford T -cuyos pisos se caracterizaban por ser de madera-, de 1903, que si bien es original, debió ser reconstruido en buena medida por el deterioro de la madera y porque registraba faltantes de bronce que pudieron ser conseguidas. Cabe recordar, para concluir, que es un vehículo americano que llegaba embalado a la Argentina en cajas de madera.

Y esa madera de las cajas es la que se recortaba para los suelos del rodado.