OLIVA - Cada día llega a todos los vecinos a través de su celular

Pinina, la comunicadora social y barrial del pueblo

La vecina, vía redes sociales, anuncia cada novedad del poblado. Desde las noticias fúnebres, accidentes, hasta el calendario de pagos. “Todo lo que informo es veraz, porque mis fuentes son confiables
martes, 17 de mayo de 2022 · 08:43

Bien temprano a la mañana o muy tarde a la noche, Rosa Suárez está ahí, comunicando todo, compartiéndolo todo. A más de 500 personas, tanto en Oliva como en la región, le llegan sus notificaciones y así se enteran qué está pasando en el pueblo.

De igual manera, Rosa, a las que todos conocen mejor como Pinina, no cuenta por contar ni comenta por comentar. Existe detrás una tarea de investigación, fuentes y llamados telefónicos. 

Hace poco tiempo, Pinina se jubiló y comenzó a dedicarse de tiempo completo a la tarea de anunciar los infectados de Covid-19, las necrológicas, los accidentes, las salidas de los bomberos y hasta el calendario de pagos. De igual manera, confiesa que mientras trabajaba también solía hacer esto de informarles todo a todos; “Trabajé 39 años en el mismo lugar y si bien no se podía hacer yo era algo así como la novicia rebelde”.

Esto de informar y comunicar se trata de un servicio que realiza con total desinterés.

“Esto sucedió de manera natural. Siempre me gustó compartir todo lo que puedo saber, así sea bueno o malo. Lamentablemente, suele haber malas noticias, pero yo lo hago igual”, afirmó en diálogo con El Diario.

Allí, en su hogar de barrio La Cortina (conocido como Centro Norte), y acompañada por sus tres perras: Nina, Tati y Chili y su gata Sissy, luego de alimentarlas y también de dejar en el ventanal comida y agua para los gatitos que no tienen dueño, emprende sus acciones mezclando el uso de la notebook con el del celular. “Comencé a utilizar la notebook porque me termina doliendo el brazo”, narró y agregó: “Una vez alguien me dijo que siempre informo las necrológicas, pero bueno, a los nacimientos no me los entero. Además, puede pasar que alguien falleció y no te enterás”.

“Todo lo que informo es veraz, porque viene de fuentes confiables; de igual manera, hasta que no tengo lo oficial no lo informo”, aseguró.

Así, día a día asiste a los vecinos, les anuncia el clima, le comparte videos y publica en su WhatsApp estados para que todos puedan verlo. “Todo lo tengo en público, también en mi Facebook, para que todos puedan verlo”.

“Hace un año y medio perdí a mi mamá y mi vida es el teléfono. Tengo un problema de motricidad y ya no me muevo; no puedo caminar mucho. Estoy sola y mi pasatiempo es el teléfono; por lo que me cuesta, decidí no volver a salir”.

En sus palabras también celebra que hace un tiempo cruzó un mensaje con Esteban Bullrich, exsenador que abandonó su cargo al estar afectado de  Esclerosis Lateral Ameotrófica (ELA). “Yo le escribí apoyándolo, le mandaba cosas siempre,  procurando mandarle cosas lindas y solía no responderme. Pero un día, por fin me agradeció y sentí mucho cariño, pero también pena… al fin y al cabo, me di cuenta de que me lee”.

Respecto a su lista de contactos, que va creciendo, narró que hace un tiempo atrás una amiga que fue a visitarla le comentó que había compartido su número con la pedicura porque ella también quería saberlo todo.

“Otros también vienen y me dicen: “¿Le podés mandar lo mismo a mi mamá?” y se hace una cadena impresionante. Tengo 200 en una lista de difusión y más de 400 agregados”, confirma.

Allí, entre los “suscriptores”, también se encuentran sus fuentes. Aquellos que valoran su tarea y forman parte de un engranaje cuidado que pone blanco sobre negro.

“Empecé a utilizar los estados de WhatsApp porque en un momento me daba dolor de cabeza, me dolía la cervical y el brazo. Es un trabajo permanente en el que tenía que cargar dos o tres veces por día la batería del celular; asimismo, la información me llega sin que yo me mueva de mi casa”.

“Yo me ocupo, generalmente, de transmitir noticias locales. Cuando suena la sirena de los bomberos o se escucha la ambulancia, automáticamente me preguntan qué pasó”.

“Tengo siempre la información primero, si es un accidente lo comento y después amplió. Lo primero que hay que hacer es tranquilizar, porque la gente se alarma si tiene un familiar que no está con ellos o está por llegar”.

Al ser consultada sobre las noticias falsas o rumores, afirmó: “En algún momento tuve que rectificar, pero no me gusta informar si no tengo la certeza. También ha sucedido que las autoridades de la ciudad me han consultado sobre el pronóstico del tiempo para saber cómo va a estar el clima cuando hacen los eventos. Yo comparto directamente lo que comparte el villamariense Silvio Arnaudo, y a veces le pido uno específico para Oliva”.

“A veces me preguntan cosas de las que no tengo idea, y también me he llevado sustos. Una vez me habían dicho que murió una persona que se llamaba Raquel. Llamé por todos lados. Recordé que mi doctora de cabecera se llama Raquel Grassani, entonces la llamé y no me atendía. Me preocupé hasta que finalmente me devolvió la llamada. Estaba de vacaciones, guardando el auto y estaba bien. Luego llamé a otra mujer que tiene el mismo nombre, y también me respondió… al final no había fallecido ninguna persona con ese nombre, era mentira”.

 

Se hace cuento y obra

Su carácter, sus definiciones y la manera en la que narra los hechos son también características. Uno ejemplo de todo esto es que, cuando comparte los fúnebres, agrega también los apodos, el parentesco o el carácter social que tenía el fallecido. Sucede que en los poblados a veces las personas son más conocidas por su apodo que por su nombre.

“Me contaron que quieren hacer una obra de teatro sobre mí. Una mujer me contó que sus hijos estaban mencionando eso… a mí me gusta compartir, pero no quiero molestar”, cerró la entrevistada, agradeciendo, cuando en realidad hay que sacarse el sombrero ante su abnegación y altruismo.