Arroyo Cabral - Festejos patronales
Un festejo propicio para hablar de amor familiar
La comunidad de Arroyo Cabral tiene como patrono a San José, protector de la familia, cuya festividad se conmemora hoy. Dialogamos con el padre Carlos Alberto Alonso, párroco de la localidadHoy, a partir de las 19, los fieles de Arroyo Cabral van a poder ir en procesión por las calles del pueblo, algo que fue una tradición desde que se erigió el templo en honor a San José, pero que se vio interrumpido por la pandemia.
“Un patrono o una patrona es un referente que la comunidad elige en su origen, es un modelo que cobra un sentido importante”, comenzó diciendo el párroco Carlos Alberto Alonso. “Inclusive, para la gente que no es muy practicante, el día del santo patrono es un día especial y son los primeros en llegar, son esas fechas como la Navidad o la Pascua, que se convierten en lindos motivos para festejar, dar gracias, pedir su intercesión”, agregó.
“Sobre todo después del confinamiento que nos ha limitado para estos encuentros”, dijo, recordando que durante la pandemia -si bien él no estaba de párroco- se hizo una caravana de autos presidida por la imagen de San José, donde cada auto funcionaba como una burbuja, con los miembros de la familia en el interior.
En esta ocasión, prevén retomar la tradición de la procesión, que partirá desde la plaza y que tendrá un recorrido de diez cuadras, para volver al templo con el fin de comenzar la misa central, que será presidida por el obispo diocesano, monseñor Samuel Jofré Giraudo.
“Tenemos otro motivo para celebrar, la visita de nuestro pastor”, dijo el párroco.
Al hablar sobre la labor pastoral que se desarrolla en dicha comunidad, Carlos Alonso valoró que fue “recibido de maravillas” en abril del año pasado, cuando asumió como párroco de Arroyo Cabral, Luca y La Palestina. “Es mi primer destino como párroco, así que no deja de ser un aprendizaje también para mí”, señaló el sacerdote nacido en Buenos Aires y que desde 2015 está en la provincia de Córdoba.
Hace dos años que fue ordenado como sacerdote y después de pasar por Los Cóndores, Río Tercero y Bell Ville, fue designado como párroco en la zona.
Al hablar sobre la vida pastoral, mencionó que “la comunidad toma ritmo”. “La catequesis es muy intensa, hay grupos de matrimonios jóvenes y se está conformando otro grupo más”, planteó. “Uno tiene que conocer, escuchar en qué le gustaría participar a la gente”, agregó.
“Estamos viviendo un período sinodal en toda la iglesia, que representa un tiempo de escucha del pueblo de Dios. No solamente escuchamos a los católicos, sino a todos, para saber como nos ven como Iglesia y así poder adaptarnos, no en cuestiones doctrinales, pero sí de servicio, para estar a tiempo con el pueblo. No podemos ir a destiempo con el pueblo, porque ahí se da el desencuentro y lo que queremos generar es precisamente otra cosa, encuentros”.
El mensaje
En la novena en honor a San José, el párroco impulsó el lema “Con San José y en comunidad, redescubrir la alegría del amor”, tomando como centralidad el amor familiar.
Esto es porque hoy concluye el año jubilar impulsado por el Papa Francisco en la exhortación “Amoris Laetitia”, que se refiere precisamente al amor.
“En cada día de la novena hablamos del amor. Tomé como referencia un himno de San Pablo que le da siempre un sentido positivo: el amor es alegre, nos lleva al compartir, a mirar más allá de las diferencias. En base a eso, cada día rezamos por intenciones específicas. Ayer -por el jueves- rezamos por las vocaciones, sacerdocio, vida religiosa, matrimonios. Bendijimos las alianzas de los matrimonios presentes. Otro día rezamos por los difuntos y fuimos al Cementerio para hacer un responso general. También rezamos por las autoridades y la patria; en otra jornada por los educadores; porque la idea es dar un sentido comunitario a esta fiesta patronal”, concluyó el sacerdote, que tendrá este año su primera fiesta patronal como párroco de Arroyo Cabral.
La historia del templo
Poco después de inaugurar el edificio de la escuela de la naciente villa Arroyo Cabral, se conformó, en 1904, la comisión Pro Templo, para cumplir con el sueño de la comunidad religiosa de erigir una Iglesia que albergara a los fieles.
La presidía el párroco de Villa Nueva, Antonio Alonso Prado y la integraban vecinos del lugar.
Una vez que elevaron el pedido de autorización a las autoridades eclesiásticas, sabían que debían contar con un terreno a nombre de la Iglesia Diocesana de Córdoba para empezar a construir el templo.
La respuesta no se hizo esperar: Ramona Cabanillas cedió, de sus propiedades, un terreno de 20 X 40 metros, frente a la Plaza, al lado de un lote similar que también había donado para la escuela. A esa donación se sumó la de Bernardo Laurenti y Ceferino Travaglia, quienes cedieron una parte del fondo de sus lotes, adyacentes al terreno principal, con los cuales aumentaban la superficie para el templo. La Iglesia fue construida en dos años y consagrada el 19 de marzo de 1909. Desde entonces, la comunidad honra a San José, el patrono de Arroyo Cabral.
(Fuente: Córdoba de Antaño)
