PASCO - Rumbo al Centenario - Quinta entrega
Tradición, circo y sangre
Las costumbres criollas signan al pueblo todavía hoy. Recuerdo de los espectáculos ambulantes, sus anécdotas y otros hechos de finales trágicos?Uno de los entretenimientos más tradicionales eran las carreras cuadreras y las jineteadas. Desde los mismos inicios de Pasco, las actividades vinculadas a la destreza criolla y al tradicionalismo tuvieron siempre una gran convocatoria entre los vecinos. Así surgió la Agrupación Gaucha de Pasco, que en 1987 pasó a llamarse "Gaucho Antonio Gil", por iniciativa de Juan Carlos Ramello.
Los cultores del criollismo en Pasco sumaron su esfuerzo en 1996 para construir un predio de la agrupación con sus respectivos corrales y gruta donde se venera al Gauchito Gil. Los corrales se levantaron con maderas del Matadero y la colaboración de los gauchos Juan Carlos Ramello, Cristian Oviedo, Juan Pedernera, Lito Rizaletto, Luis Rafaelli, Demetrio Sotto, Fernando Rizaletto, Juan Rafaeli, Cacho Pucci y Julio Pedernera. En el año 2005, el predio pasó a llamarse Juan Carlos Ramello y últimamente ha sido remozado, donde además se ha construido un importante escenario.
Otros de los entretenimientos que suscitaban la expectativa de las familias de Pasco, eran los circos y parques de diversiones que frecuentemente llegaban al pueblo. El circo más recordado es el de "Cachecho Piola", nombre artístico del “Tony” que regenteaba la empresa circense y quién se había ganado el aprecio de los vecinos del pueblo.
Todos los años, "Cachecho" llegaba al pueblo e instalaba la carpa frente a las vías del ferrocarril. Allí con gran convocatoria del público, ofrecía un espectáculo de trapecistas, teatro y humor. También llegaban otros circos, algunos de ellos con animales. Una de aquellas visitas dejaría un rastro imborrable, por se protagonista de un recordado episodio: la compañía contaba con fieras amaestradas, aunque no bien alimentadas, y fue entonces que tres leones desesperados por saciar su hambre, emprendieron la fuga del cautiverio abandonando la vetusta jaula. Por el silencio de la noche, habrían entrado al patio de Nazareno Bruschini y dieron cuenta de los lechoncitos que el hombre allí criaba. Cuentan que entrada la madrugada, el sueño de Bruschini fue alterado por los ruidos y cuando el hombre salió al patio hecho una tromba y dispuesto a enfrentar a los animales agresores, creyendo que se trataba de perros vagabundos, apenas alcanzó a visualizar que los leones (con la barriga llena) rumbeaban hacia el circo.
Votos y balas
El destacamento policial de Pasco comenzó a funcionar en el año 1928, siendo el primer comisario Francisco Tori, a quién sucedió en el cargo Froilán Rodríguez. Este último se desempeñó hasta 1935, cuando ocurrió un trágico episodio que lo tuvo como a uno de los principales protagonistas.
El pueblo se dividía políticamente entre demócratas y radicales. Los muchos adherentes a ambas partes eran amigos entre sí, a pesar de las diferencias partidarias, pero la amistad se resquebrajó en las elecciones provinciales de 1935, impregnadas de fraude: la disputa entre el demócrata José Aguirre Cámara y el radical Amadeo Sabattini (por la Gobernación de Córdoba). Las situaciones más raras se vivieron esos días electorales, ya que dada la confusión del resultado final se debieron realizar elecciones complementarias en varias localidades, entre ellas Pasco, donde la Policía había impedido a dos presidentes de mesa hacerse cargo de las mismas y no admitía la presencia de fiscales radicales.
El día antes de las elecciones complementarias, que se celebraron el 17 de noviembre, llegaron al pueblo cuatro hombres que se alojaron en el hotel Italia, al frente mismo de la casa municipal donde se realizaría la votación. Al momento de iniciarse los comicios, aquellos desconocidos se parapetaron con armas largas en el hotel y respondiendo a una señal acordada con alguien que seguía las acciones, disparaban con sus máuser hacia el frente del municipio cada vez que las autoridades impedían la votación de algún ciudadano de conocida filiación radical. Así, a tiros limpios, amedrentaban a los demócras que a su antojo prentendían definir la elección. Todo el proceso electoral concluyó con el triunfo de la fórmula radical, compuesta por Amadeo Sabatini y Alejandro Gallardo, no obstante en Pasco vencieron los demócratas por 96 votos contra 61 del radicalismo. Pero todo tuvo un final trágico cuando uno de los reconocidos militantes radicales, Luis Cescut, se encontraba en un bar e ingresó el sargento Heredia, de filiación demócrata como todo el personal policial. Se acercó al muchacho con pretensiones de palparlo y Cescut se negó. Cuando el policía intentó hacerlo por la fuerza, el civil sacó de entre sus ropas un revólver y disparó contra Heredia, que falleció en el acto. Por la ventana asomaron el comisario Froilán Rodríguez y el vigilante Crosetto, quienes estaban afuera y ambos policías se trenzaron a tiros con Cescut, quien intentó repeler y fue abatido después de recibir 22 impactos bala.
