Ante la indignación de los vecinos de Tío Pujio por la falta de solidaridad
La Policía aisló a dos hermanos que, con Covid, paseaban por las calles
Como sin nada, mientras la comunidad de Tío Pujio cuenta entre sus habitantes a 122 personas afectadas por Covid-19, dos hermanos de 31 y 33 años, muy orondos recorrían las calles pese a estar contagiadosDos hermanos, ambos positivo de Covid-19, fueron puestos a disposición de la Justicia por deambular por las calles de Tío Pujio y no cumplir con las disposiciones dispuestas por el Gobierno nacional para evitar la propagación de la pandemia.
Personal del Destacamento policial de la vecina localidad debió intervenir ante sendos llamados de residentes del lugar, quienes observaron cómo Lucas Gabriel Ludueña, de 31 años, se encontraba en la esquina de Juan Manuel de Rosas y La Rioja, precisamente donde reside su hermano, Adrián Manuel Ludueña, de 33, también afectado por la enfermedad que agobia a la sociedad mundial, quien a su vez fue interceptado por los efectivos cuando se encontraba en San Martín y Chubut.
El incumplimiento del aislamiento prescripto para las personas que se hallan contagiadas, motivó que los uniformados acompañaran a los hermanos Ludueña a sus respectivas viviendas, donde deberán permanecer sin salir al exterior para, de esta forma, no transformarse en factor de contagio para el resto de los habitantes tiopujienses, localidad donde ayer había 122 personas afectadas por el coronavirus.
Precisamente, los habitantes del lugar expresaron su indignación por el accionar de los Ludueña, violatorio del artículo 205 del Código Penal, por lo que ayer, en el lapso de una hora, entre las 11 y las 12, ambos fueron notificados por el personal policial sobre la infracción cometida.
El caso quedó en manos de la Fiscalía de Instrucción del Tercer Turno, a cargo de René Bosio, Secretaría de Pedro Diana.
Tosió sobre los agentes
Mientras tanto, un joven de 19 años fue arrestado por la Policía en la localidad de General Levalle, en el sur cordobés, en momentos en los que se movilizaba en un auto fuera del horario de circulación permitido por las medidas sanitarias, pese a ser contacto estrecho de un caso positivo de Covid-19, y de comprobarse luego que él mismo ya estaba infectado.
No conforme con el control el sujeto tosió en la cara a los agentes, a la vez que se pudo constatar que manejaba alcoholizado un Suzuki Fun por las calles de esa localidad.
“El conductor manifestó que se encontraba con síntomas compatibles con Covid-19, tosió en la cara a los agentes y se pudo constatar que en el vehículo había menores de edad que venían consumiendo bebidas alcohólicas”, dijo el comisario mayor de la Departamental Roque Sáenz Peña, Enrique Carreras.
