AUSONIA - Estela y Palito marcaron el fin de la carnicería después de 33 años
Un cierre a toda orquesta
El matrimonio organizó un baile en la calle con la actuación de Los Americanos, la histórica agrupación en la que su marido es el bateristaLa vida es una fiesta. Estela y Raúl definieron que llegó el final de la carnicería que comandan en conjunto, desde hace más de 33 años. Saben que se termina un capítulo de sus vidas y que será momento de disfrutar más como abuelos y otros menesteres, pero también saben que deben hacer ruido. Tienen claro que tiene que ser un festejo. Y así será, con baile en la calle, para todo el pueblo.
Estela Priarollo y Raúl "Palito" Wolf iniciaron esta parte de la historia "un frío 11 de julio de 1988", "frente de donde hoy está el Centro de Jubilados y Pensionados", contaron. "Había una piecita, de la familia Gamboa, con quien estamos muy agradecidos, porque además nos enseñó a mi hermano y a mí a despostar y cortar", dijo Wolf. Recordó que esta aventura comercial inició allí y junto a su hermano Roberto, "el Maestro", quien dirige hoy la Agrupación de Acordeonistas "Oscar Lucarelli" de Villa María. Y esa carnicería, a pesar que años más tarde Roberto dejó la sociedad, se emprende como también hace 55 años se lanzaron a los escenarios, con Los Americanos, con Palito en la batería.
Precisamente, la orquesta celebró los 55 años en octubre y se reúnen para eventos especiales, por eso esta noche volverán a subir al escenario, con Roberto y Palito Wolf, Alicia Wolf (la histórica voz del grupo), junto a su hija Alejandra Bosco Wolf, Mariana Wolf, Miguel Avalis y Heraldo Beletti. Los Americanos brindarán una selección de canciones para que el público baile justo frente de la carnicería y detrás de la Terminal de Omnibus, en la dársena por donde pasa el colectivo de la Coata y el bulevar. Es libre y gratuito, aunque los dueños de la carnicería dispusieron 1.500 vales de choripanes para los clientes y amigos, mientras los Bomberos Voluntarios montarán un bufé donde expenderán otros choris y bebidas.
Repaso
"En el año 1996 nos pudimos trasladar al local propio", contó Estela. Ese local cerrará sus puertas el 31 de diciembre al mediodía. Se convirtió en la tercera carnicería del pueblo y criaban animales, que faenaban primero en el Matadero Municipal y luego donde las normas habilitaron, "cumpliendo con los cuidados necesarios", aclaran.
Cuando apenas abrieron, fue un vecino, Narciso Borgoño, quien preguntó cómo se llamaba el comercio, que no tenía nombre, por lo que sugirió: "Usted póngale La Nueva, porque es la nueva". Y así quedó. Ha sido su lugar de trabajo de lunes a lunes, porque solo cerraban los domingos a la tarde, hasta hace dos años, cuando cancelaron los sábados por la tarde y los domingos a la mañana. "Igual, atendemos como si fuera el primer día", afirmó Raúl. "En el local, criamos a nuestras hijas", Mariana y Stefanía, contó Estela.
Aseguran que hay "miles de anécdotas y momentos vividos", pero la que más recuerdan es una mañana, cuando la mujer se encontraba sola atendiendo y "se cortó un dedo con la sierra. Fue asistida de inmediato, no solo por el doctor Monesterolo, sino también por el suboficial Jorge Mussa, que se encontraba de Guardia en ese momento y la trasladó en el patrullero a Villa María. Por supuesto no se cerró por esa circunstancia y tan rápido como Estela fue trasladada a la clínica, llegaron Amelia Gonella y Alejandra Bosco para atender. Hasta en esa situación extrema se ha priorizado el no cerrar para cumplir siempre con los clientes", sostuvo el hombre.
El matrimonio que trabaja codo a codo detrás del mostrador, "hay cuatro características que definen a carnicería La Nueva: el compromiso asumido desde la crianza de animales vacunos y porcinos para brindar una mejor calidad de carnes; segundo, lo que se conoce como fiado, costumbre típica de los negocios de pueblo, pero jamás y a pesar de que algunos clientes se atrasaban en el pago, se les aplicó un recargo; tercero, otra típica de los domingos por la tarde, a pesar de que estaba cerrado, siempre había una excepción para atender a alguien al que le surgía un asado de último momento; y cuarta, es que muchos de los clientes son los mismos que los acompañan desde el inicio".
Por último, admitieron que "los años nos mandan a disfrutar de los nietos".
"Los médicos me habían dicho que fuera dejando la carnicería, hace 14 años. Pero esta vez, decidimos que era el final. Me indicaron que no me haga el catéter y que me dedique a la música (risas)", apuntó "Palito". Por eso el final será a toda orquesta.
“Estamos muy agradecidos con las señoras que limpiaron la carnicería: Liliana Cejas, que se jubiló después de 30 años de trabajar con nosotros y nunca falló, y a Soledad Maldonado, quien ahora se encarga de esa tarea. También estamos agradecidos con las directoras y cocineras de la escuela primaria, porque durante estos 33 años fuimos proveedores del Paicor, con los intendentes Hugo Morellato, Carlos Mainardi y Mauricio Pajón, y actualmente somos proveedores de Paicor Sanabria y del Geriátrico Municipal de Ausonia. Debemos agradecer a los médicos que me atendieron y colocaron dos estents (Vicario, Cerutti y Ortega). Además al contador de siempre, Alberto Costa y su equipo", manifestaron.
