FESTEJOS PATRONALES LA PLAYOSA - Acto central en plaza Santa Teresa
Primaron las emociones
Los mensajes de la intendenta y un longevo y memorioso invitado remarcaron el progresoEn la mañana del 15 de octubre, previo a la iniciación de la ceremonia oficial, se dio recepción a las autoridades presentes: intendenta Gabriela Nicolino, autoridades municipales, miembros del HCD y Tribunal de Cuentas, y representantes eclesiásticos, educativos, del cuerpo de seguridad, sanitarios, judiciales y de entidades públicas.
Acto seguido, se hizo mención a todos los abanderados y escuelas presentes, que recibieron el aplauso de los vecinos reunidos en amplio sector de la plaza Santa Teresa de Jesús.
El izamiento de la Bandera estuvo a cargo de la titular del Ejecutivo, licenciada Gabriela Nicolino, acompañada por dos trabajadores del municipio (Gastón Weisel y José Ojeda); encargados del cuidado diario de la plaza. Seguidamente se procedió a la entonación del Himno Nacional, definido como “milagro de fe, valor y esperanza para todos”.
También se hizo mención a uno de los proverbios más conocidos de Santa Teresa de Calcuta: “Aunque las lágrimas te ensucien el rostro también te limpian el alma”. Un minuto de silencio por todos los fallecidos en pandemia, coronó la parte introductoria a la ceremonia central.
“Muchos motivos”
En su mensaje dirigido a la comunidad, Nicolino sostuvo que “ciertamente son muchos los motivos para celebrar este 118º cumpleaños de nuestra población”. “Precisamente, Bernardo Fernández, el fundador, ubicó a la localidad bajo la protección de Santa Teresa de Jesús, junto a los primeros pobladores”.
También el calendario “nos dejó en aquellos años el paso del tren, para que sus pobladores, a través de esta vía de comunicación hiciera que sus campos produjeran sus cosechas y comercialicen el producto obtenido”. Agregó “que también ellos festejaban este reencuentro del día que llegaron a estas tierras; consideró “que en estos 118 años la naciente población tuvo una gran labor a través de los diferentes intendentes e intendenta que pasaron en la gestión comunal”. Acotó posteriormente: “Ciento dieciocho años que nos empujan a ser una comunidad más pensante, con responsabilidad y compromiso”.
La intendenta destacó el apreciable gesto de un niño que portaba la bandera de la Casa Cuna (tres años) en la presentación de autoridades; “en una actitud que nos impulsa a seguir mirando esa bandera y poder seguir refugiándonos en nuestra querida tierra; tener la esperanza de seguir creciendo, como seres pensantes y creativos, con proyectos para nuestra pequeña localidad de La Playosa, que es también nuestro pequeño lugar en el mundo”, concluyó.
Atilio Boretti
Uno de los vecinos más calificados de la localidad, Atilio Boretti, narrador y estudioso incansable de lo que define el tiempo pretérito, transmitió en emotivo mensaje su indisimulado aprecio y amor por las cosas que acompañaron y acompañan el progreso de la localidad. “Un pueblo tan hermoso, tan bien cuidado”; dijo elogiando luego el gesto de la intendenta, “que me solicitó hacer uso de la palabra en este acto”.
Boretti hizo un análisis de lo que fue su trayectoria de vida, con una destacada memoria, plasmada a su vez por publicaciones literarias o escritos que surgen de su elogiable expresión. Reveló que cuando sus padres “llegaron a estas tierras (en 1930), vinieron a ocupar un campo de Bernardo Fernández, como inquilinos, y a partir de allí está mi identificación con el pueblo”. Elogió posteriormente la iniciativa de Bernardo Fernández de fundar un pueblo, a pesar de las dificultades de la época, cuando todo esto era pampa libre y casi deshabitada”. “Realmente no había nada, pero de la nada todo se construye”, expresó.
Aludió, además, que “entonces el pueblo estaba muy aislado, la ruta 158 era solo un trayecto de tierra, con poco pavimento y mucho pantano”. Recordó, además, “sus llegadas al pueblo a hacer las compras o disfrutar momentos de diversiones y también las calles de la localidad, todas de tierra, cuando actualmente lucen bellas”. “Venían las máquinas que transportaban el bendito trigo, que con su molesto polvillo se metía en los hogares, en los comercios, hasta en la Iglesia, de allí la importancia del plumero en esa época como instrumento de limpieza”.
“El pueblo ha crecido lento, pero sin pausas (definió Boretti), se crearon muchas escuelas y otras obras para su crecimiento, indicando que el amor por un pueblo no se puede medir en palabras, pues el amor por un pueblo solamente se lo siente”. Sostuvo que “han pasado en la localidad muchos gobiernos municipales; todos han dejado su impronta positiva, pero esto sin desmerecer el trabajo de los colonos, de los primeros operarios, que hicieron todo lo posible para que el pueblo creciera”. Agregó que “también los comerciantes de aquellos tiempos fueron sumando esfuerzos para que el progreso fuera realidad”.
Boretti reflexionó que “el pasado ahora es futuro y está a cargo de nuestra gente joven, quienes son los protagonistas del porvenir de los pueblos”, cerró ante el aplauso de los asistentes, receptando las felicitaciones de los concurrentes.
Ofrenda
En la sección final de la apreciable ceremonia, la intendenta Gabriela Nicolino y el presbítero Pablo Alfonso, depositaron una ofrenda en el sector de la plaza que muestra la imagen de la Patrona de la localidad, Santa Teresa de Jesús, como digno reconocimiento a la obra de la llamada Doctora de la Iglesia Católica.
