GENERAL CABRERA

“Los abuelos le ganaron al COVID-19”

jueves, 10 de septiembre de 2020 · 09:02

Los siete adultos mayores alojados en la Residencia San Roque finalizaron el período de aislamiento preventivo y los médicos dieron el alta, tras haber sido confirmados con testeos e hisopados como positivos para COVID-19. La noticia acompaña la recuperación de la ciudad, que llegó a tener casi dos mil personas aisladas. Ayer la información oficial indicó 58 casos positivos y 107 recuperados de coronavirus. La novedad, para el personal de la Residencia San Roque, es que “los abuelos le ganaron al coronavirus”. Así lo reflejó una de las trabajadoras de la residencia que publicó en redes sociales: “Ya podemos decir que los nonos de la residencia San Roque le ganaron al COVID-19. Gracias, Maricel y Lorena, por ponerse la camiseta más de 21 días encerradas con los nonos. No hay más que palabras de agradecimiento”.

 

"El contagio de mis hijas me dolió el doble"

Desde su domicilio, la médica pediatra Julieta Rosso, aún aislada, escribió una carta para dirigirse a la comunidad, la que circuló por los medios de comunicación locales y de la región, la que transcribimos a continuación como testimonio directo de esta pandemia.

"Creo que nunca me costó tanto escribir algunas palabras como esta vez, sí, estamos cursando la enfermedad COVID-19.

Siempre pensé que esto llegaría, me formé para ello y estudié muchísimo para estar preparada para cuando llegara ese momento, lo hacía incluso sabiendo que tal vez nunca aplicaría las cosas que estudiaba, lo que jamás pensé era que nos atravesaría como familia a los cuatro.

Nos cuidamos muchísimo, me contagié trabajando más de 18 horas por día en el COE local, no cobramos por eso, tampoco tenemos descanso ni recambio, solo es compromiso social.

Decidí modificar la atención médica pediátrica presencial, por seguridad de mis pacientes, una vez que ingresé a dicho centro, limitándome a la telemedicina y había tomado esa decisión hasta que el brote pasara.

Con Marcos (Carasso, el intendente de la ciudad) estuvimos muy expuestos, pero ellas no, nuestras hijas no, entonces cómo no voy a comprender a los pacientes COVID cuando me dicen “siento culpa, doctora”. ¡Si fue lo mismo que sentí yo ante el positivo de Ange y luego de Cami!

Si alguien no debía infectarse eran ellas.

Pero este virus es así, traicionero, te sorprende por la espalda y de la manera en que menos lo esperas. Estamos los cuatro en casa, juntos como siempre, Marcos y las nenas de alta y yo internada en mi domicilio, pero poniéndole todo para salir rápido y bien.

Voy para adelante siempre. Es, por naturaleza, mi única dirección.

Simplemente pedirles encarecidamente que se cuiden, que respeten las sugerencias de los que saben, que no subestimen al virus, no está bueno “agarrármelo y listo”. Sepan que mientras se pueda hay que evitar contagiarse. Creeme, porque lo estudié y ahora lo estoy sintiendo en carne propia, y lo sentí en la de mis hijas, que me dolió el doble.

Literalmente una partícula que mide micrones genera una catarata inflamatoria en tu cuerpo que no deja órgano sin tocar.

Usen barbijo, los grupos de riesgo salgan poco y para lo indispensable, mantengan el distanciamiento social, no compartan mate, no se den la mano y ténganle respeto al virus, porque créanme que lo merece. Esto va a pasar, tengo la certeza y la fe suficientes para afirmarlo. Con amor, Julieta”.

1
1
0%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
100%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia