MORRISON - En medio de la pandemia anidó la solidaridad
Una cruzada solidaria ayudó a más de uno
Un hombre de 71 años había pasado cinco meses sin energía eléctrica por una deuda de casi 20 mil pesos. Ante esto todo el pueblo se unió y, por medio de una radio local, lograron reunir más de 37 mil pesos. Se abonó el saldo y con lo restante se colaborará con merenderosHacía ya cinco meses que Roberto Rocha, un vecino de 71 años que habita en Morrison, se había quedado sin luz. Tenía una deuda de casi 20 mil pesos con la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) y el hecho de abonarla se había vuelto imposible.
Tal acontecimiento no había trascendido demasiado, o tal vez no lo suficiente en aquel poblado de 3.800 habitantes, donde anidó la solidaridad de una forma inexplicable. Eso sí, el sábado pasado, apenas todos los vecinos lo supieron, comenzaron a llamar a la radio del pueblo, FM Morrison, para ofrecer su colaboración y lograr que don Rocha pueda pagar su deuda. La cruzada fue exitosa y, tras recolectar lo necesario, se consiguió algo más.
Así lo confirmó Daniel Van Cauteren, locutor y director de tal medio, en diálogo con un periodista de El Diario.
“La gente, debajo de la lluvia, no dejaba de acercarse a la radio para aportar dinero, y nosotros en un momento dijimos: ‘Tenemos que parar con esto u organizarlo porque estamos generando que la gente rompa la cuarentena’”, se sinceró.
La cruzada solidaria se inició en un programa de seis horas que se emitió el sábado y finalizó con otro de la misma extensión horaria durante el domingo, a través de un “Domingazo” (así es el nombre de tal producción).
Aquella movida también fue replicada por otras emisoras y la voz de Van Cauteren y demás conductores llegaron, por seis radios, a más de 13 localidades (sin contar la repercusión que tuvo por Internet).
Respecto al acontecimiento, el entrevistado explicó: “Este hombre tenía una deuda anterior con EPEC que fue financiada hasta agosto del año pasado. Le faltó pagar la última cuota y se le fueron acumulando cuatro meses más. Se le volvieron a juntar esas cuotas más los meses que iban pasando. Desde EPEC, justamente, me comentaron que no podían refinanciarle esto nuevamente porque debía la anterior”.
Cuando todo el panorama se veía complicado para este jubilado, que vive solo, finalmente afloró la empatía: “Se comenzó a armar una movida en base a tal comentario, los oyentes fueron aportando y le tuvimos que dar un poco de forma, para que no se vaya de las manos”.
“Así, desde el sábado, para el domingo organizamos todo el programa. Con esto de la cuarentena hace cinco domingos que hago también un envío haciendo cantar a la gente desde su casa”.
“Tuvimos chicos cantando en vivo, conectamos con un imitador desde Buenos Aires y el cierre fue con imitaciones de la artista Fátima Florez, una entrevista que yo tenía ya pautada de antes”, subrayó.
Con esa vertiginosidad, y con tal amor, las ayudas se fueron replicando y cada agregado terminó generando un fruto maravilloso. “Desde las 9 hasta las 15.30 del domingo, todos estuvieron pendientes de la radio. Al final, cuando informamos el monto conseguido fue de 35.150 pesos, aunque ahora aportaron dos mil pesos más y ya hay 37.150”, rescató.
No solamente morrisenses activaron su sentido de amor al prójimo, sino que también hubo aportes de Villa María, San Marcos Sud o Bell Ville, según asegurara el reporteado.
En todo destacó también la figura de Mariana Ledesma, abogada que se sumó al ser convocada, coordinó la impresión de la factura y fue quien realizó el pago. “Ahora se hará el pedido de reconexión, por Internet, a través de la oficina virtual”.
Un dato no menor de tal iniciativa es que desarrolló casi a final de mes, cuando el dinero suele ser escaso en algunos bolsillos. Consciente de eso, Van Cauteren rescató: “Cuando me traían plata yo le ponía un papelito con el nombre, porque si no llegaba al monto iba a tener que devolver el dinero; pero por suerte se dieron un montón de situaciones, como un grupo de amigos que organizó una venta de números y sumó cinco mil pesos y otra chica que también se agregó”.
Finalmente, el asistido en cuestión dialogó con el locutor y el impacto fue gratificante para todos. “El señor habló conmigo esta mañana (por ayer). Estaba muy emocionado, conmovido y agradecido por la ayuda de la gente”.
Aporte a los merenderos
Pero el dinero no solamente finalizó asistiendo a quien realmente lo necesitaba, sino que también el cociente ahora tendrá otro destino destacado. En este sentido, el comunicador comentó: “La luz ya se pagó. Con el resto de dinero que tengo voy a hacer el cierre, contarlo y certificarlo”.
“Ahora vamos a comprar mercadería, algunos barbijos y alcohol en gel para que les llegue a los comedores, merenderos y un grupo de familias de acá que lo están necesitando”.
“Aquí tenemos dos merenderos que dan la copa de leche, pero también están armando combos de mercadería”, redondeó.
Así, en tiempos de incertidumbre por la pandemia, en Morrison floreció, en medio del frío que trae el otoño, el calor humano.
