OLIVA
Reclamo a la Cooperativa de Energía Eléctrica
María Jimena Giménez vive en una casa construida por el sistema de Cáritas en la ciudad de Oliva. Su hogar está habitado por ella, el marido, los cinco hijos (dos menores de edad y una con discapacidad), su nuera y tres nietos.
Los mayores trabajan en changas y ella está cobrando de manera irregular las asignaciones familiares. Es decir, viven una situación adversa en lo económico, algo que fue constatado por trabajadoras sociales de la Municipalidad de Oliva.
Sin embargo, la Cooperativa de Energía Eléctrica de la ciudad, pese a las gestiones de las trabajadoras municipales del área social, le interrumpieron el servicio el viernes último.
“Estoy cansada de ser basureada por ellos”, dijo Giménez en referencia a las autoridades de la prestadora del servicio de energía. “Esta semana tenía 3.000 pesos para comer y les dejé 1.500 pesos a ellos, porque me comprometí a ir pagando semanalmente, pero no lo computaron todavía”, agregó.
No es la primera vez que le pasa. “Todo se complicó un mes que nos llegó 6.000 pesos. En la Cooperativa aseguran que es por consumo, pero no sé. Tengo el lavarropas roto, tres lamparitas que andan, una tele y la heladera. El calefón eléctrico lo tengo apagado para no gastar y lo mismo me vienen boletas altísimas”, explicó.
“Cuando dejé de cobrar regularmente las asignaciones y a los chicos le aflojaron las changas, pagaba de a poquito, como podía”, explicó.
