Adicciones - La necesidad de un acompañamiento
La cocaína es la droga que más preocupa en General Deheza
El Centro Asistencial de la localidad cumplió tres años y la trabajadora social Andrea Roldán brindó detalles de la tarea que realizan. A pesar de la pandemia destacó que muchos pudieron sostener sus terapiasAndrea Roldán es trabajadora social y coordina la tarea que se realiza en el Centro Asistencial de General Deheza, que este 20 de diciembre cumplió tres años desde su puesta en funcionamiento y que desarrolla sus trabajos en el marco de la Red Asistencial de las Adicciones de Córdoba (RAAC).
Ella explicó que en los inicios contaban con un pequeño grupo de profesionales que no estaban formados en la temática. Sin embargo, seguidamente, realizó un balance de las labores emprendidas durante este tiempo y dijo que los resultados fueron “muy positivos”.
En este sentido, contó que se ofrecieron distintos dispositivos: terapias individuales y grupales, y reuniones de contención a familiares. Respecto de los pacientes, expuso que a pesar de que se incorporaron nuevos espacios vinculados con instancias de intercambio e integración, hay “mucho más para trabajar”.
Actualmente, en el lugar donde realizan sus tareas trabajan ocho profesionales: dos trabajadoras sociales, un psiquiatra y las restantes pertenecen al campo de la psicología. “Todos capacitados, interesados y formándonos permanentemente en el tema adicciones”, afirmó.
Los resultados positivos
Roldán dijo que anualmente hacen un informe y un balance que no solo les permite autoevaluarse, sino que además presentan ante las autoridades.
Al analizar lo ocurrido a lo largo del 2020, destacó que más allá del marco de la pandemia de coronavirus, una importante cantidad de pacientes pudo sostener las terapias. En esta dirección aseguró que no para todos es sencillo comprometerse con los tratamientos.
En el marco de la enfermedad que golpeó fuertemente al mundo, describió que trabajaron de múltiples tareas, de acuerdo con las medidas dispuestas por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE). Por momentos se acudió a las videollamadas y, en otras ocasiones, a reuniones a través de la plataforma Zoom, de las que participaban dos o tres pacientes.
Al respecto, resaltó que hubo circunstancias complejas para las personas que debían tratarse porque, a veces, no se encontraban solas, lo que les dificultaba poder abrirse y relatar, a las profesionales, qué tipo de situaciones estaban atravesando. En otros casos, solo se trabajó por medio de llamadas telefónicas. Y, a medida que avanzaron los meses, la presencialidad se instaló nuevamente, con todas las medidas de bioseguridad correspondientes para evitar la propagación del virus.
En los meses venideros, y en plena temporada estival, según lo detallado por Roldán, se dividirá en grupos a los pacientes y se los impulsará para que participen de actividades, por ejemplo, en el Polideportivo Municipal de la localidad que cuenta con pileta.
El consumo, en cifras
En primer lugar, de acuerdo con las cifras comunicadas por la profesional y que corresponden al período 2019-2020, se trabajó con 102 pacientes y 26 familias que están comprendidas dentro de los grupos de contención.
Del total de personas, la edad promedio es de 32 años, el 74% son hombres y el 80% son individuos de la localidad.
Finalmente, en relación al consumo de sustancias, se detalló que el primer lugar se lo lleva la cocaína con el 41%, luego aparece el alcohol con el 23% y en tercer y cuarto lugar se encuentran la marihuana y el tabaco con el 18%.
Las cifras, mencionó Roldán, no se diferencian en nada con lo que se registra a nivel provincial y nacional.
“Se trata primero de que el paciente tome conciencia del compromiso, de la reducción de daño y, después, en el proceso se va evaluando y el mismo paciente es el que va asumiendo su responsabilidad y su autocontrol”, concluyó.
