Río Tercero - Mañana se cumple un nuevo aniversario de la voladura que dejó siete muertos
Veinticinco años de una herida abierta
El 3 de noviembre de 1995, tres explosiones intencionales en la Fábrica Militar de Río Tercero desencadenaron la tragedia. Un hecho destinado al encubrimiento de maniobras, tendrá tras más de un cuarto de siglo al expresidente Menem declarando en juicio oral y públicoMañana se cumplirán 25 años de aquel día donde la ciudad Río Tercero era sacudida y seriamente dañada por una serie de explosiones intencionales ocurridas en la planta local de Fabricaciones Militares, en un hecho destinado a encubrir un faltante de material bélico que había sido enviado por contrabando a Ecuador y Croacia, según lo determinado por la Justicia.
Un cuarto de siglo después de esos hechos, el expresidente Carlos Saúl Menem será juzgado en los Tribunales Federales de Córdoba para determinar si tuvo responsabilidad en ordenar la ejecución de esas explosiones.
“Fue un hecho de una gran gravedad en el que hubo responsabilidades políticas que todavía debemos determinar. Hubo una estructura de poder que estuvo detrás de esas explosiones y eso es lo que determinó la Justicia”, señaló en declaraciones el abogado querellante Horacio Viqueira.
El letrado representa a María Eugenia y María Julia, las hijas de Ana Gritti -esposa de Hoder Dalmasso, muerto el día de las explosiones-, quien impulsó durante años la investigación casi en soledad, hasta su fallecimiento en 2011.
El 3 de noviembre de 1995, a las 8.55, tres explosiones desencadenaron la tragedia que dejó siete muertos (todos ellos ajenos a la Fábrica Militar), más de 300 vecinos heridos y daños millonarios en una parte importante de la ciudad. Las dos primeras detonaciones se produjeron en la planta de descarga y la tercera, y más importante, tuvo lugar en el depósito de expedición y suministros.
En un principio, la Justicia orientó la investigación hacia la hipótesis de un accidente, ocasionado por un desperfecto en la manipulación de un montacarga que había determinado que un tambor con trotyl se prendió fuego y se extendió a otros que contenían ese explosivo. Pero años más tarde, pericias técnicas determinaron que el trotyl no puede estallar por acción de la llamas, ya que ese material sólo puede explotar con el accionar de un detonador.
Además se estableció que la noche anterior hubo personas no identificadas que ingresaron en las instalaciones, con el objetivo de “acondicionar los elementos iniciadores del fuego, como asimismo disponer los detonadores y reforzadores necesarios para provocar horas más tarde las letales explosiones”.
A las 17 de ese día, Menem se hizo presente en Río Tercero y en una conferencia de prensa afirmó que el hecho era producto de “un accidente”, que había que descartar el atentado e incluso les remarcó a los periodistas presentes: “Ustedes tienen la obligación de difundir esa palabra”.
Entre 1991 y 1995, el entonces presidente firmó decretos para vender armas a Panamá y Venezuela, que sin embargo terminaron en Ecuador y Croacia en operaciones de triangulación.
La presencia de armamento de origen argentino en estos dos países era un grave problema diplomático y político para el Gobierno argentino, que había desplegado un contingente militar que integraba una fuerza de paz en Croacia, en el contexto de la guerra que atravesaba la ex-Yugoslavia. Y además el país era garante de un acuerdo de paz entre Perú y Ecuador, que a principios del 95 se enfrentaron por una disputa de límites.
En esos años, cañones, obuses y proyectiles eran retirados de las unidades militares para ser llevados a la planta de Río Tercero con el pretexto de ser reparados, pero eran trasladados para ser embarcados al destino requerido por los compradores.
Una pericia incorporada a la causa determinó que al momento del siniestro faltaban entre 24 mil y 49 mil municiones de la fábrica.
Con todos estos elementos, el Tribunal Oral Federal Nº 2 de Córdoba condenó por estrago doloso seguido de muerte a Edberto González de la Vega, coronel retirado y director de Coordinación Empresaria de Fabricaciones Militares, a 13 años de prisión; a Carlos Franke, coronel retirado y director de Producción de Fabricaciones Militares, a 13 años; a Jorge Antonio Cornejo Torino, coronel retirado y director de la Fábrica Militar de Río Tercero, a 13 años; y a Marcelo Gatto, mayor retirado y jefe de la División Producción Mecánica, a 10 años. La sentencia fue confirmada por Casación y fue apelada por un recurso extraordinario ante la Corte Suprema, que deberá decidir si la deja firme.
Beneficiado por distintas apelaciones, Menem, quien resultó absuelto hace dos años en la causa por contrabando de armas a Ecuador y Croacia, deberá enfrentar a partir del 24 de febrero de 2021, y con más de 90 años, un juicio oral y público por su responsabilidad en estos hechos, acusado de estrago doloso.
