TIO PUJIO - Cortina en la zona periurbana
Plantarán más de cinco mil árboles y evitarán medidas prohibitivas
El municipio impulsa la plantación de cortinas arbóreas alrededor del pueblo y en consenso con los propietarios de campos ubicados en el periurbanoEl municipio se encuentra trabajando con el Proyecto Periurbano Forestal, tratando de lograr consensos con propietarios de los campos colindantes a la urbanización y evitar prohibir por ordenanzas el uso productivo de esas tierras.
En ese sentido, las autoridades municipales informaron que mantienen reuniones virtuales con propietarios de campos linderos a la zona urbana de Tío Pujio, a partir de esta iniciativa enmarcada en el programa del Gobierno provincial, correspondiente a la Ley N° 10.467, denominado “Cortinas Forestales Periurbanas”.
El ingeniero agrónomo y asesor agroforestal Ubaldo Olivero es quien lleva adelante el proyecto, mientras que de las reuniones participan el secretario de Gobierno, Ariel Petrocchi; la asesora letrada, Sandra Lenti; el concejal Maximiliano Gianonne, y propietarios de los campos.
El agrónomo a cargo, especializado como asesor agroforestal y fitosanitario, explicó a un cronista de El Diario, que desde el municipio lo contactaron durante el invierno “para dar solución ante una problemática creciente, como las denuncias por la aplicación de agroquímicos en las zonas periurbanas”.
“Se les ocurre crear una cortina agroforestal para prevenir, antes que una ordenanza que prohíba a los propietarios de los campos periurbanos utilizar estas tierras”, dijo.
Así, precisó, “se comenzó a trabajar en ese sentido e hicimos un proyecto para esa cortina, que rodee todo el pueblo y en el sector norte, que es el más poblado de la localidad, planteo poner árboles de coníferas (son de las familias de las distintas especies de pinos, son plantas que no hacen flor), que tienen gran valor ornamental, siempre y cuando esos árboles cumplan la función necesaria como cortina forestal, que se adapten al clima y a las tierras que tenemos”.
Luego, “se eligieron especies. En el proyecto original se planteó una densidad de plantación, se recomendaron dos o tres especies, porque son tres líneas: una de cada especie, según el porte y para que no interfieran en los tendidos de redes eléctricas, yendo de menor a mayor desde lo urbano, buscando el beneficio para ambas partes. La idea es, además, seguir la línea de la Ley 10.467, para que los propietarios puedan de esta manera también cumplir la normativa”, amplió Olivero.
Definió a las especies seleccionadas como “encuadradas, funcionales, ornamentales, que frenen el escurrimiento del agua y sean vistosas. Se buscó árboles que cumplan todas esas características”.
Resistir los vientos
“Para el sector sur, los vientos llegan más fuertes y hacen más daño. Si bien no son los más comunes, sí son los más intensos. Tenemos una cortina natural, que limita el campo, que están y podemos ampliar esa línea con especies nativas, con similares características a las del norte. Propuse espinillos para la segunda línea y para la tercera los gualeguay, que se adaptan y no son tóxicos. Además deben resistir los embates del viento sur, con buen desarrollo radicular (raíces)”, argumentó el especialista.
Y para el sector oeste, “el más problemático, que fue desde donde se dio el ingreso de aguas (en inundaciones de 2019), planteo una especie tolerante al anegamiento como son los álamos y los sauces, que deben cumplir esa función fundamentalmente”.
Para el este, finalmente, “árboles nativos, atendiendo que el pueblo está un poco cruzado, ya que el vértice sureste (Villa María), también debe soportar los vientos fuertes”, sostuvo.
La respuesta
“Lo propuesto tuvo respuesta positiva y decidimos dar un paso adelante, comunicar el proyecto a los propietarios de los campos colindantes, que serían ocho, y se está en conversaciones. Fue bien recibida la idea y se debe escuchar y consensuar, adaptando el proyecto a las necesidades de cada uno, porque sin el consentimiento de ellos no se puede llevar adelante. No hay otra posibilidad, porque está todo ocupado el sector urbano y se debe desarrollar las plantaciones hacia los campos”, expresó el ingeniero.
Algunos números
Olivero ejemplificó que “en el sector norte, donde se van a plantar coníferas a lo largo de 2.838 metros, se ubicarán 946 plantines en la primera línea (uno cada tres metros), 568 en la segunda (uno cada cinco metros) y 567 en la tercera (uno cada cinco metros), contra el campo, lo que arroja un total de 2.080 árboles”. “De igual manera las cortinas de autóctonos”, dijo, mientras que “los álamos y sauces, serán tres líneas de cuatro metros entre las mismas y entre cada árbol”. “En total son alrededor de cinco mil árboles”, confió.
“Va a cambiar el pueblo y dará una imagen distinta, que va a servir a todos, tanto a propietarios de campos como a habitantes del pueblo”, dijo, al tiempo que celebró que “no sea una medida prohibitiva, donde se anula la utilización de tierras, que más tarde terminan siendo usurpadas o se convierten en basurales a cielo abierto. Esta iniciativa es distinta, hecha desde la Municipalidad y basada en consensos”, cerró Olivero.
