TIO PUJIO - Sobre el caso de la familia que crió a una beba que luego fue entregada a una pareja de Córdoba

“Las fallas del Estado hacen que se generen estas confusiones”

Rodrigo Aguiar, miembro directivo de la Fundación Adoptar Villa María, criticó el rol de la SENAF en el caso de la pequeña al afirmar que a la familia de acogimiento no se le brindó atención psicológica necesaria para atravesar el proceso
martes, 6 de octubre de 2020 · 08:49

El polémico caso de una familia de Tío Pujio que tras criar a una beba durante sus primeros 7 meses de vida recientemente tuvo que sufrir el desarraigo de la pequeña, que fue entregada en preadopción a una pareja de la ciudad de Córdoba, generó y sigue generando opiniones de todo tipo en la sociedad en general.

El caso fue dado a conocer en nuestra edición del domingo 27 de septiembre y desde la Fundación Adoptar Villa María consideraron sumamente importante dar a conocer su visión sobre el tema.

En ese marco, tomó la palabra uno de los miembros directivos de la entidad, Rodrigo Aguiar, quien en primer término expresó: “Nosotros no tomamos partido por un ‘bando’ o por otro, porque no conocemos el caso de primera mano y no tenemos acceso al expediente. Lo que sí estamos tratando de hacer es comunicarnos con la familia de Tío Pujio, aunque todavía no hemos establecido un contacto”.

“Más allá de eso, sin inclinarnos por una postura u otra, lo que nosotros queremos es hacer valer el derecho del niño, que es un sujeto de derecho y no un objeto”, aclaró.

Seguidamente, manifestó: “Creemos que es importante aclarar que cuando alguien se anota como familia de acogimiento, al firmar el acuerdo una de las cláusulas indica que se renuncia al derecho de pedir la guarda con fines de adopción”.

“Es decir, la ley no permite anotarse como familia de acogimiento y en el Registro Unico de Adopciones, es una cosa o la otra porque ambas no son compatibles ya que tienen dos finalidades distintas”, detalló.

Ampliando su análisis, contó que “la familia de acogimiento tiene la finalidad de darle una familia temporal a ese niño al que se le ha vulnerado el derecho y que está esperando ser adoptado”.

“El período de acogimiento no debe superar los 180 días, aunque por algunas normativas y excepciones provinciales ese tiempo se puede estirar un poco más, más allá de que no sea lo ideal”, sostuvo.

Para más, relató que “la finalidad de la familia de acogimiento es brindar atención y cuidar a un niño hasta que sea adoptado y la adopción tiene por objeto brindarle a ese niño una familia que satisfaga todas sus necesidades afectivas y materiales, los mismos que no pueden ser proporcionados por su familia de origen”.

“Es importante aclarar la diferencia entre familia de acogimiento y de adopción, porque muchas veces se presta a confusión”, remarcó.

 

“Lo que correspondía”

Seguidamente, Aguiar aseguró: “Luego de que el caso se hiciera público a través de la nota periodística de El Diario, hemos visto muchos comentarios de la sociedad en general apuntando a que la Justicia había actuado mal, pero la ley es muy clara al respecto y en este caso la jueza hizo lo que correspondía”.

“En el caso en cuestión tengo entendido que hubo un mal manejo de la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) y, en ese tono, desde nuestra fundación hace mucho tiempo venimos marcando que hay un mal desempeño del Estado”, criticó.

En ese marco, consideró que “en la provincia de Córdoba venimos muy mal con la aplicación de la ley. La normativa está bien hecha, pero el problema son los jueces, el Estado y la SENAF, que no trabajan mancomunadamente, no respetan los tiempos establecidos en las leyes y que no hacen las evaluaciones psicológicas y socioambientales que se deben realizar”.

“Todo eso afecta principalmente al niño, que es el que paga los platos rotos”, lamentó.

Además señaló que “cuando alguien se anota como familia de acogimiento, no es simplemente anotarse y listo. Antes tiene que haber una evaluación psicológica, al igual que el acompañamiento psicológico que un equipo debe realizar a esa familia mientras se desarrolla ese acogimiento”.

“En ese período de tiempo se debe preparar a la familia para la misión que va a desarrollar, porque hoy tienen un niño y quizás mañana pueden llegar a no tenerlo más. También se los debe preparar para que vayan construyendo un vínculo y, en la medida de lo posible, ir haciéndole entender al niño que ellos no son sus padres, sino que solamente lo están cuidando”, detalló, manifestando a la vez que “tengo entendido que la familia de Tío Pujio no recibió el acompañamiento psicológico correspondiente y una evaluación por parte de la SENAF, algo que me parece gravísimo”.

Ampliando su opinión al respecto, el entrevistado expresó: “Personalmente, desde mi experiencia, no estoy de acuerdo con la familia de guarda, porque mientras menos cambios sufra un niño es mejor para él”. 

“En otras palabras, lo mejor sería que el niño pase de su familia biológica a la familia adoptiva. Hay que tratar que el niño sufra la menor cantidad de desarraigos posibles”, agregó.

Un fragmento de la nota de nuestro medio, del pasado 27 de septiembre, en la que se planteó la situación

 

“Una gran deuda”

Relatando la manera en la que hace algunos años se concretaban las adopciones, recordó: “La entrega directa actualmente está prohibida por la ley, no existe como existía hace más de 20 años, cuando yo fui adoptado”. 

“Cuando estaba permitida, se realizaba por intermedio de un juez y de un escribano, era, por citar un ejemplo, algo más parecido a un negocio similar al que se hace para transferir un vehículo”, sostuvo, destacando también que “fue prohibida porque el centro de los derechos son los niños y no los padres”. “En otras palabras, son los niños quienes tienen derecho a tener una familia y no los padres a tener un hijo, porque quien ha sido vulnerado es el niño”, remarcó. Para seguir, consideró que “es importante informarse y tener en cuenta que un proceso de adopción es bastante complejo y que en él intervienen muchos profesionales”.

“Nuestra provincia tiene una gran deuda en materia de adopción, pero desde nuestra fundación vamos a seguir luchando para que esa deuda sea saldada definitivamente”, manifestó.

Para finalizar, Aguiar aclaró: “Entendemos la postura de esta familia de Tío Pujio, porque las fallas del Estado hacen que se generen estas confusiones y que se genere dolor, no solamente en los niños, sino también en sus familias de acogimiento”.

“Es hora de que, si de verdad piensa en los niños, el Estado se ocupe del tema de la adopción como corresponde. Los que hemos sido adoptados y quienes están por serlo no somos números, somos niños o jóvenes que estamos necesitando una familia”, redondeó.

 

Contacto

Quienes deseen interiorizarse al respecto mediante la Fundación Adoptar Villa María, podrán hacerlo buscando su nombre en las redes sociales Facebook, Instagram y Twitter.

Además, la dirección de correo electrónico es adoptarvillamaria@hotmail.com

 

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