Carta a un candidato
jueves, 25 de abril de 2019 · 00:00
AUSONIA - Los lectores también escriben
Querido candidato: perdón por lo de querido. Lo mío es pura formalidad, ya que no tengo ningún aprecio especial más allá del que le profeso a quien no conozco íntimamente. Pero como llevo unos cuantos años viviendo en el mismo pueblo que usted “gestiona”, al final no vamos a decir que el roce hace el cariño, pero sí la familiaridad. Le escribo estas palabras, pues la intención fue hacerlo cara a cara.
Para empezar, y sabiendo que usted está de nuevo en campaña, perdóneme si de entrada no le creo. No me creo nada de la capacidad de gestión que le vende al pueblo. Sea usted un exafiliado radical (como algunos dicen), peronista, justicialista o macrista, da igual.
Tampoco su inexperiencia de gestión me hace desconfiar, si con el segundo período o mandato no aprendió a percibir las necesidades del pueblo, entonces “o es un necio o es un distraído”. Igual perdone mi desconfianza, no lo tome como algo personal, tómelo como un consejo público de un exbolichero, y si no le gusta el consejo, tómelo con soda, por si no lo sabe; “así se toma el vino en los bares del pueblo”. Por lo tanto, entienda mi desilusión.
Ya me decepcionaron cada vez que incumplían lo que prometían quienes se llevaron el voto al basural. Cada vez que dividían al pueblo donde dijeron que iban a unir. Cada vez que negaron la participación que dijeron que debían proclamar. Cada vez que callaron donde debían debatir. Cada vez que ninguneaban con tintes de soberbia a esa “oposición curiosa” a la que habían prometido rendir cuentas.
Le escribo básicamente para pedirle dos cosas. La primera, que si usted gana (pues la tiene fácil; “corre con el caballo o lista del gobernador”), cumpla. No ya con sus promesas, que esas ya hemos visto que no sirven más que para medir su grado de ingenuidad, o mejor dicho, el que usted cree que tienen los demás. Tampoco le pido que cumpla con su partido.
Le ruego que cumpla con los ausonienses. Por si no lo ha notado, los verdaderos ausonienses no son muchos, pero son buena gente, incluso los más nuevitos tienen ese “olor a pueblo” que quizás le falte a Ud., y se darían un golpe en el pecho si el próximo intendente se limitara a dejar de vender fantasías sobre cómo “Ausonia crece” y se pusiera simplemente a trabajar para la unidad y la participación de todo el pueblo. Y que lo hiciera no sólo de manera honrada, le pediría que lo hiciera de manera ejemplar.
Le pediría que lo hiciera sin usar la “difamación” como herramienta de poder. ¡Hablar mal de alguien cuando no está presente para defenderse dice más de usted que de la persona de la que está hablando, sea cualquier persona; opositor, exintendente, “exempleado”, etcétera. Las camaritas de vigilancia pueden ser útiles en el Corralón, pero más útil sería en su oficina, no se olvide que usted es el empleado más caro que le cuesta al pueblo.
Hoy Ausonia merece un intendente del que estén orgullosos incluso los que no lo votaron. Sé que suena fantasioso, pero ha llegado el momento de que usted al menos parezca un líder de verdad, que multiplique y no divida. Si para ganar le sirven las divisiones, pues divida entre rayadas y lisas, pero en un campo de bochas, no en el pueblo. Y si no sabe por dónde se empieza, rodéese de gente extraordinaria, olvídese de los dedazos familiares, fiche a gente mucho más inteligente que usted y con vocación de servicio, manténgala cerca y verá como incluso lo bueno se pega, que hasta le será más fácil disimular.
Tenga en cuenta que las mejores ideas siempre salen del pueblo. Ejemplo, castración y albergue canino, separación de residuos, moto asado, bicicleteada rural, cajero automático, viviendas de Cáritas, expropiación de terrenos (sin títulos) con destino a lotes o viviendas sociales, expropiación del hotel abandonado o “a medio hacer” con destino social o cultural, etcétera”.
Y la segunda cosa que le tengo que pedir es que si usted no gana, cumpla. Que se acuerde de la gente que aun sabiendo de su incapacidad lo votó. Ellos siempre esperaron algo mejor. Igual están dispuestos hasta a perdonarlo que no se haya aprendido la letra de la Marchita.
Recuerde que hay mucha gente indignada, y el objetivo de todos debería ser que volviesen a sentirse representados, que volviesen a creer que esto de la política es cosa de todos y que volviesen, sobre todo, a confiar. Y por último: gane o pierda, los 1.460 días de su próxima gestión (sea como intendente o como concejal) ¡quédese y viva en el pueblo!
Ariel Suárez DNI 23.835.068