Por su labor docente y dedicación
miércoles, 26 de diciembre de 2018 · 00:00
POZO DEL MOLLE - Valorizan la tarea de quien accedió a la jubilación
Agradecimiento “por una tarea fecunda y efectiva a la profesora licenciada María del Carmen Valenciano de Camoletto, en el Instituto Privado Diocesano General Manuel Belgrano de Pozo del Molle”
Me he enterado de que la profesora licenciada María del Carmen Valenciano ha obtenido su jubilación en la tarea docente y directiva del Instituto Privado Diocesano General Manuel Belgrano de Pozo del Molle. He acompañado a la profesora algunos años como representante legal del instituto, que tanta historia y tanto bien ha hecho a esa comunidad y región, y desde ese trato y conocimiento no puedo menos que escribir esta nota porque lo amerita su persona y la institución, y de no hacerlo sería muestra de desagradecimiento, y en este caso concreto mal testimonio de los que compartimos parte de su desempeño en el instituto.
Es bueno siempre después de tantos años de dedicación a la docencia y a la vida directiva, al culminar la etapa activa y comenzar a descansar de una tarea que es en parte desgastante y extremadamente compleja, sobre todo en los últimos tiempos que vivimos. En este sentido, mi deseo de un reparador descanso, que tengo por obvio y sabido será hacer docencia de otra forma, en familia, en servicios a tantas otras posibilidades que se abrirán a partir de ahora para María del Carmen.
Tengo que expresar que su paso por el instituto ha sido altamente calificado, como directiva, como profesora, como miembro de la comunidad educativa. Mary ha demostrado con sus acciones ser parte del Instituto y en esto puedo decir que se entregó sin mezquindad en todo lo que se necesitaba en el colegio y en la granja experimental, no hubo horarios, vacaciones ni hubo tareas que le fueran indiferentes y de las que formara parte, y todo con gran cariño y efectividad.
Todo eso hizo que estuviera en el entramado integral de la vida institucional y que pudiera desarrollar todo la riqueza personal de la que fue capaz, sensibilidad, originalidad, sencillez, sentido común y criterio. Más de una vez la vi salir a buscar a sus casas los alumnos más vulnerables y con dificultades para incorporarlos una y otra vez a la vida educativa, para que no estuvieran fuera del sistema, el desvelo para que el Paicor acompañara a los que lo necesitaban, la búsqueda de las mejores condiciones de convivencia y confort en las aulas, una permanente lucha por la igualdad y deseo de rescate de los talentos que cada alumno y docente tenía para enriquecer a la comunidad.
El empeño en cada Feria de Sabores, que era motivo de docencia y encuentro de toda la comunidad educativa. No menos desvelos para lograr ampliar el espectro de especializaciones con intensa y dedicada gestión frente a las autoridades educativas de la provincia, y un esmerado y casi diría obstinado trabajo por el ciclo técnico agronómico y su granja para devolverle el elevado prestigio que tuvo en el pasado el instituto.
No puedo dejar de lado el empeño en seguir formándose estando en plena actividad docente, y es así que cada año curso que había, allí participaba para dar de una mejor manera lo que se debía. En estos años de servicio al instituto, fue también servicio a la Iglesia en su función educativa, estuvo siempre consciente del ideario de la institución y su confesionalidad católica, en esto fue una directora fervientemente creyente y practicante de la fe que sostenía el colegio, en esto honró con creces el lugar que ocupó y fue testimonio indefectible para todos.
Los años que pude acompañar su gestión, junto a la profesora Adriana Ravera, fueron no solo de trabajo en la función, sino de verdadero gozo en una actividad que requiere de mucha convicción, templanza y tenacidad. Es de buen ser humano ser agradecido, destacar las cualidades y fortalezas de los que se entregaron con tanta dedicación al servicio de la Iglesia en este ámbito, a la vez que encomendar esta nueva etapa para que siga siendo lo que allí donde Dios les requiera sus servicios.
¡Buen descanso, María del Carmen!
Esta noche, desde las 21, en el SUM se presentarán tres de los ocho finalistas del programa televisivo “La Voz Argentina”: Darío Lazarte, Federico Gómez y Lucas Belbruno (junto a Lazarte en la foto). Entradas, $150.
Pbro. Lic. José María Delfino Carpené
