ANTES DE LA VISITA DEL PAPA

Trabajadores de FADEA reclaman paritarias

viernes, 18 de septiembre de 2026 · 08:30

La reciente visita del ministro de Defensa, Carlos Presti, a la Fábrica Argentina de Aviones (FADEA), en la previa de la visita del Papa León XIV, dejó fuertes repercusiones dentro del establecimiento.

Tras los anuncios de financiamiento para culminar la reparación de un C-130 Hércules, que trasladaría al presidente Javier Milei a la Antártida, desde el gremio expresaron cautela y pusieron el foco en la delicada situación salarial de los empleados.

En diálogo con un programa de los SRT, el secretario general del Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos, Marcelo Bertorello, confirmó la postura del sector frente a las promesas oficiales y el escenario operativo actual.

“El ministro llegó en horario no laboral, después de las 15.30, que es el horario de salida, y solo se reunió con jefes y gerentes. A nosotros no nos recibió”, señaló el dirigente sindical durante la entrevista.

Respecto al impacto de los compromisos asumidos para recuperar aeronaves, el representante gremial contrapuso las promesas con la realidad socioeconómica que atraviesan los operarios: “Lo más concreto es que prometió fondos para terminar un C-130 Hércules (...). Tomamos para bien que se expresó diciendo que quieren salvar a FADEA, pero después de haber pasado dos días tenemos sensaciones encontradas. Hace tres años que no tenemos paritarias y los sueldos están por debajo de la línea de pobreza”, afirmó Bertorello.

Asimismo, el dirigente advirtió sobre la degradación de la planta de personal, al tiempo que remarcó la incertidumbre en torno al trabajo diario: “Es el número más bajo que he visto en los 40 años que tengo dentro de FADEA: somos unos 565 trabajadores, el mes pasado se fueron 87 compañeros. De ese total, hoy apenas el 30% está trabajando diariamente en el proyecto Embraer y el resto realiza tareas menores”.

 

Preocupación por la seguridad operacional

Uno de los puntos más críticos expuestos por el referente gremial fue el impacto psicológico y económico que sufre la plantilla técnica, lo que según su visión afecta el desarrollo cotidiano de las labores de alta precisión. “Le venimos anunciando al directorio que tenemos dudas sobre la seguridad operacional, que es el pilar fundamental de la actividad. Los compañeros están esperando que suene la sirena para salir a hacer Uber o alguna otra changa para tratar de llegar a fin de mes, y ahora tenemos que hacer un avión en tiempo récord”, aseveró.

En relación a la exigencia de trabajar contrarreloj para la aeronave presidencial, Bertorello detalló que eso ocupará de forma directa a “unas 100 o 110 personas”, por lo que no resolverá la inactividad de fondo si no se reactivan los programas centrales.

“Lo que pondría la rueda en marcha es que se firmen los benditos contratos con el Ministerio de Defensa para activar el programa Pampa y permitir la exportación”, recalcó el gremialista.