El gobernador Llaryora recorrió la zona de Lomas del Torito, en La Perla

Siguen buscando

La Provincia prometió su apoyo para que el Equipo Argentino de?Antropología Forense continúe con las tareas de búsqueda e identificación de desaparecidos

El gobernador Martín Llaryora recorrió el sitio denominado “Loma del Torito”, que forma parte de la Guarnición Militar “La Calera”, donde funcionó el Centro Clandestino de Detención La Perla durante la dictadura militar.

En este sector, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) lleva adelante una nueva etapa de prospección y búsqueda de personas desaparecidas durante la última dictadura militar y, hasta el momento, pudieron identificar restos de 29 personas que estaban desaparecidas, entre ellos la villamariense Ester Felipe y su pareja, Luis Mónaco.

La visita tuvo como objetivo articular la colaboración operativa del Gobierno con las tareas que allí se desarrollan, en el marco del apoyo logístico y de recursos materiales que la Provincia viene aportando para avanzar en la búsqueda.

El mandatario fue recibido por el titular del Juzgado Federal N° 3, Miguel Vaca Narvaja, y el secretario de ese Juzgado Federal, Miguel Ceballos. También estuvo acompañado por María Noel Tabera, directora de La Perla; Silvana Turner, investigadora a cargo del trabajo de campo del EAAF, y Carlos Vullo, director del laboratorio de genética forense del EAAF.

A su turno, el ministro de Vinculación y Gestión Institucional, Miguel Siciliano, sostuvo que “la presencia del gobernador en el lugar es para ratificar a todo el equipo el apoyo de la Provincia y darles la tranquilidad de que van a seguir contando con todas las herramientas y los medios necesarios para que puedan seguir haciendo este trabajo”.

“Trabajando todos juntos podemos hacer que muchas familias argentinas, después de 50 años, encuentren paz”, completó. Miguel Vaca Narvaja detalló: “Una de las secuelas más perversas del Estado es, justamente, mantener el estado de desaparición, en lo cual hay un pacto de silencio de los represores que han sobrevivido y que están purgando condenas en cárceles o en domicilios hoy”.

“Nosotros, en base con diversas investigaciones, pudimos dar con el lugar donde ellos enterraron a las personas que están desaparecidas y de esta manera podemos terminar con esa incertidumbre de saber qué fue lo que pasó. Esta me parece una de las cuestiones más encomiables y significativas de la labor que venimos haciendo”, concluyó.