SIN PRÓRROGA

La UCR deberá llamar a internas

La jornada de ayer, en la previa mundialista de Suiza-Argentina, en Córdoba estuvo atravesada por el congreso radical que debía decidir si Rodrigo de Loredo y su aliado, el presidente de la UCR, Marcos Ferrer (intendente de Río Tercero), lograban el objetivo de prorrogar los mandatos hasta septiembre de 2027, con el objetivo de entrar en la discusión electoral el año próximo con el sello en sus manos.

Sin embargo, la oposición movió las fichas y los congresales rechazaron la prórroga. De esta manera, habrá internas antes del 30 de septiembre próximo, que es cuando vencen los mandatos.

Si bien hay dudas en torno a la votación, sobre todo porque la convocatoria y el trámite fue por Zoom, el congreso terminó con 75 votos por la afirmativa para la prórroga, 41 en contra y una abstención, por lo que la dupla De Loredo-Ferrer no alcanzó los dos tercios para extender los mandatos hasta 2027.

Además de no alcanzar esos dos tercios necesarios para empujar la extensión de los mandatos, quedaron obligados a una interna, que podría dejar al exdiputado sin el control del partido y con el riesgo de menguar sus chances para contar con el respaldo de la UCR cordobesa de cara a su propia candidatura a la gobernación.

Mañana se dará a conocer el acta del congreso partidario y después será tarea del Comité Provincia de convocar a la interna en estos poco más de 60 días.

La reacción de De Loredo fue publicar un una frase de Marco Aurelio en su cuenta de X: “Aquello que se interpone en el camino, se convierte en el camino”. Lo que tampoco despejó dudas acerca de si se pondrá él al frente de una candidatura en la interna o si alentará el respaldo a una lista, probablemente con el legislador provincial Matías Gvozdenovich como candidato.

Del otro lado, los que insistían con las críticas a la convocatoria de ayer sábado eran el también parlamentario Dante Rossi y el intendente de Mina Clavero, Luis Quiroga, quien encabezará, casi con seguridad, la lista opositora al deloredismo, lista de la que están pendientes en el peronismo, que también movió fichas el viernes no laborable para puntear cómo venía la previa del Congreso.