Emitieron un comunicado
La Unión Industrial de Córdoba expresó su preocupación por la crisis energética
"La energía debe ser una condición para producir, no un obstáculo que paralice a quienes generan empleo", afirmaronLa Unión Industrial de Córdoba emitió en las últimas horas un comunicado para expresar su "profunda preocupación por la crisis energética que atraviesa el sector productivo en pleno invierno".
En este sentido, indicaron que las restricciones e interrupciones de gas, incluso sobre contratos firmes y semifirmes, "afectan la continuidad operativa de industrias que dependen de este insumo esencial para producir".
"No estamos hablando de una incomodidad administrativa: estamos hablando de plantas que deben reducir actividad, reorganizar procesos, incumplir programas de entrega o asumir costos extraordinarios para seguir funcionando", añadieron.
A su vez, afirmaron: "La falta de previsión no desaparece: se traslada. Y hoy golpea de lleno al sector productivo. Las empresas tienen que producir. No pueden convertirse, de un día para otro, en especialistas en licitaciones de GNL, contratos energéticos, penalidades y alternativas de abastecimiento dentro de un mercado técnico, regulado y complejo. Mucho menos puede exigirse eso a las pequeñas y medianas industrias, que son las más vulnerables y no cuentan con estructuras para resolver individualmente una crisis que es sistémica".
Entre otros puntos, se refirieron al impacto económico en las industrias: "Cada corte obliga a frenar producción o a reemplazar el gas por alternativas mucho más caras. Ese sobrecosto entra directo en la estructura de cada empresa y se proyecta sobre toda la cadena: encarece la producción, presiona los precios, debilita la competitividad y pone más tensión sobre el empleo. En una economía que necesita bajar la inflación y recuperar actividad, energía incierta y cara es exactamente lo contrario de lo que el país necesita".
Además, sostuvieron: "También preocupa la falta de transparencia. Hay asimetría de información, criterios de restricción poco claros y escasa certeza sobre la disponibilidad real de gas en el sistema. Frente a esto, el Estado debe prevenir, ordenar y hacer cumplir las reglas. De lo contrario, el mercado queda librado a una lógica de “ley de la jungla”, donde prevalece quien tiene mayor capacidad de negociación, en lugar de un sistema transparente y equitativo que ordene responsabilidades y proteja a todos sus actores".
"La energía debe ser una condición para producir, no un obstáculo que paralice a quienes generan empleo. El Estado tiene la responsabilidad indelegable de ordenar el sistema y garantizar un abastecimiento previsible para la producción", finalizaron en el comunicado.
