INFORME DE LA UNC
“Trabajar más, llegar menos”
El Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) publicó el informe “Trabajar más, llegar menos”, donde concluye que la provincia atraviesa una crisis que “cambió las reglas de supervivencia”. A diferencia de la crisis histórica de 2001, donde el problema era la falta de trabajo, el escenario actual se caracteriza por la sobrecarga laboral y un profundo endeudamiento doméstico para costear la rutina.
Los datos reflejan que una de cada tres familias de clase media y trabajadora debe afrontar jornadas de más de 45 horas semanales para intentar sostener su nivel de vida. El pluriempleo ya no es exclusivo de los sectores más vulnerables; golpea con fuerza a los hogares de clase media con jefatura joven o femenina, instalando un escenario de agotamiento constante donde los salarios corren siempre detrás de la economía.
En cuotas y al fiado
El financiamiento dejó de ser una herramienta para consumos extraordinarios y se transformó en un recurso de subsistencia cotidiana. El porcentaje de hogares cordobeses que compra en cuotas o al fiado escaló al 61,9%, mientras que la solicitud de préstamos financieros se duplicó en los últimos cuatro años. Esta necesidad de financiamiento expone fuertes desigualdades: mientras la clase media joven explota el uso de la tarjeta y el fiado, las familias del precariado tienen menos acceso a estas redes bancarias y quedan más desprotegidas.
Alquiler, ahorros y redes de asistencia
La condición de propietario o inquilino y la edad definen el nivel de asfixia económica en el Gran Córdoba. El alquiler predomina en los sectores jóvenes, afectando al 61% de la clase media baja y al 44% del precariado. Para cubrir los gastos mensuales, el 55% de estos hogares jóvenes de clase media tuvo que vaciar sus ahorros, mientras que el 35% del precariado debió recurrir a préstamos de familiares. En paralelo, los ingresos de la seguridad social y transferencias como la AUH se volvieron el sostén indispensable de las familias de menores recursos con jefes de hogar de mayor edad.
La conclusión del estudio es que la sobreexplotación horaria y los malabares financieros están intentando remplazar la falta de acceso real a la salud, la educación y la vivienda, “llevando las estrategias de supervivencia de los cordobeses a su propio límite”.
