RÍO CTALAMOCHITA - Lo señaló Edgar Castelló
Regulan los diques para “tener caudales seguros”
Desde la Secretaría de Recursos Hídricos explicaron que las maniobras y las obras hidráulicas permiten mantener niveles seguros en los ríos, incluso ante lluvias intensas en las cuencas serranasEl secretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Edgar Castelló, destacó el rol que cumplen los diques, las obras hidráulicas y el monitoreo permanente para regular el caudal de los ríos y evitar situaciones de riesgo en las localidades ubicadas aguas abajo. Además, enfatizó en “llevar tranquilidad a las poblaciones porque los caudales que se están manejando no significan ningún tipo de riesgo”.
Según explicó el funcionario, el sistema de embalses permite manejar los volúmenes de agua que ingresan tras precipitaciones intensas y liberar caudales controlados que no generan inconvenientes en los centros urbanos.
“Un caudal de 100 metros cúbicos por segundo puede circular sin problemas. Son valores que ya hemos visto en otras oportunidades y que no generan inconvenientes”, señaló.
Papel clave de los diques
Las maniobras de regulación se realizan en el sistema de embalses que integran, entre otros, los diques Cerro Pelado y Embalse de Río Tercero, que reciben el aporte de una cuenca de aproximadamente 3.200 kilómetros cuadrados.
Tras las lluvias registradas en la zona serrana, donde se acumularon cerca de 200 milímetros entre miércoles y jueves, la Provincia decidió realizar liberaciones controladas de agua para mantener capacidad de almacenamiento ante posibles nuevas precipitaciones.
“El objetivo es anticiparnos y mantener un pulmón en los embalses para poder regular futuras lluvias”, explicó Castelló.
Estas decisiones se coordinan con organismos provinciales y del sistema energético, y se informan previamente a los municipios y a los organismos de emergencia.
“Siempre avisamos a Defensa Civil, a la Secretaría de Gestión de Riesgo y a las autoridades locales antes de realizar cualquier maniobra”, señaló.
La capacidad del río
Además del manejo de los diques, la Provincia continúa ejecutando obras destinadas a mejorar la capacidad de evacuación de los ríos.
En Villa María, por ejemplo, se avanza con una obra de defensa que permitirá aumentar en aproximadamente un 50% la capacidad del río para transportar caudales sin afectar la infraestructura urbana.
“La ciudad está bastante ordenada en relación con el río. La obra busca, justamente, permitir que puedan circular mayores caudales sin generar inconvenientes en la costanera ni en las zonas urbanas”, explicó el funcionario.
Soluciones por tramos
Las intervenciones varían según la geografía del cauce.
En Bell Ville, por ejemplo, se ejecutan defensas contra la erosión lateral del río, un fenómeno que se produce en las curvas más pronunciadas del cauce.
“A partir de la zona de Ballesteros y Morrison el río comienza a tener meandros más marcados y eso genera erosión en los márgenes externos. Allí las obras apuntan a estabilizar esas zonas”, indicó.
Zonas rurales
La gestión hídrica también incluye trabajos en cuencas rurales, donde se desarrollan canalizaciones, terrazas de conservación de suelos y microembalses que ayudan a regular el escurrimiento del agua.
Estas intervenciones se realizan en conjunto con áreas vinculadas al sector agropecuario y con consorcios de conservación de suelos.
“Se trabaja mucho con microembalses y sistematización de escurrimientos que ayudan a amortiguar el impacto de las lluvias en distintas cuencas”, señaló Castelló.
Preparar los embalses
El manejo de los diques también responde a la estacionalidad climática de Córdoba, donde la mayor parte de las precipitaciones se concentran en verano.
Por ese motivo, el objetivo es que hacia fines de marzo o comienzos de abril los embalses alcancen niveles altos que permitan abastecer de agua durante los meses más secos del año.
“Los diques fueron pensados, justamente, para almacenar el agua del verano y poder atravesar la estación seca que caracteriza a nuestra provincia”, concluyó el funcionario.
