Lo informó el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja
Identificaron los restos de doce personas en el ex-Centro Clandestino La Perla
Los seres queridos del docente villamariense Eduardo Requena sospechan que se encuentra allí. Continúan los análisis genéticos de otros restosEl Juzgado Federal N° 3 de Córdoba, bajo la titularidad de Miguel Hugo Vaca Narvaja, notificó ayer un avance sustancial en la causa que investiga enterramientos clandestinos en el ex-Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio “La Perla”.
Según la información brindada por la Justicia, tras completar los análisis forenses de restos humanos hallados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en la zona conocida como Loma del Torito, se logró la identificación genética de 12 personas que permanecían desaparecidas desde la última dictadura militar.
Desde la Secretaría de Derechos Humanos, Trata y Género, a cargo de Juan Miguel Ceballos, se precisó que los resultados obtenidos poseen un grado de certeza del 100%. Debido a que aún se procesan otros restos hallados en el mismo sector, las autoridades calificaron este reporte como “parcial”, ante la expectativa de nuevas identificaciones en el corto plazo.
Las tareas de campo fueron llevadas adelante en cooperación, en el marco de un convenio entre el Servicio de Antropología Forense del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de la Provincia de Córdoba y el Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
El caso de Eduardo Requena
Los seres queridos del docente villamariense Eduardo Requena, secuestrado en julio de 1976, tienen la esperanza de que se encuentre allí.
En diciembre de 2025, los familiares de desaparecidos, entre ellos de Requena, difundieron un comunicado donde contaban lo que estaban viviendo en la primera etapa de exhumación. “Miércoles 26 de noviembre de 2025, a las 8.45 de la mañana. Loma del Torito. A esa hora llegamos junto con nuestro amigo y abogado Ramiro Fresneda, y con el acompañamiento a distancia de quienes, aun viviendo muy lejos, estuvieron de alguna manera en ese momento que marcará para siempre nuestra historia individual, familiar y colectiva”, comenzaba el relato.
Cuentan que “ahí han hallado huesos: lo que queda de nuestros padres, hermanos, hijos, esposos”. “Allí están muchos de los miles de desaparecidos secuestrados en Córdoba, en esa loma y en otras. No solo los escondieron: los cuerpos no están enteros, están revueltos en la tierra, desarticulados, profanados”, explicaban.
El comunicado continúa con las experiencias de quienes estuvieron presentes y con la promesa de que “no descansarán hasta encontrarlos a todos y todas; a cada mujer, cada hombre, cada joven, niño y anciano que fue llevado hasta el subsuelo de la muerte de la dictadura”.
Una campaña histórica
La Justicia Federal informó que se ha completado el proceso de búsqueda a gran escala desarrollado durante la campaña 2025 del EAAF.
Las tareas de excavación se concentraron en una superficie de 10 hectáreas, delimitada previamente mediante testimonios, material fotográfico y relevamientos aéreos, que habían señalado una alta probabilidad de localización de fosas comunes en las inmediaciones del predio de La Perla.
Durante un período de 68 días, especialistas y operarios de maquinaria pesada trabajaron en la remoción de toneladas de tierra en la zona serrana que rodea al ex-Centro Clandestino de Detención.
El operativo permitió el hallazgo de numerosos fragmentos óseos, los cuales fueron derivados a laboratorios para su datación, clasificación y análisis genético con el objetivo de establecer las identidades de las personas que habrían sido enterradas clandestinamente en el sitio hace casi cinco décadas. Ahora se confirmaron esas hipótesis.
Esta intervención forma parte de un total de 12 campañas realizadas por el EAAF en las 14 mil hectáreas que el Tercer Cuerpo posee entre Córdoba y La Calera. Si bien se habían registrado excavaciones cercanas en 2003 y hallazgos relevantes hace una década en la zona de Hornos Ochoa, donde se identificó a un grupo de estudiantes de Medicina asesinados en 1975, la campaña finalizada en diciembre se destaca por la magnitud de la superficie intervenida y la solidez de los indicios acumulados.
El Centro de Detención de La Perla operó entre marzo de 1976 y fines de 1978. Según datos de la Justicia Federal, se estima que por dichas instalaciones pasaron entre 600 y 2.500 personas. Asimismo, debido a la magnitud de su funcionamiento, el sitio es considerado uno de los puntos de mayor actividad represiva en el país durante ese período.
Décadas de búsqueda
El expediente judicial se remonta a 1998, por una presentación del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, la abogada María Elba Martínez y el periodista Horacio Verbitsky, quienes denunciaron enterramientos clandestinos en La Perla y pidieron la búsqueda de los restos.
No obstante, el impulso definitivo llegó con testimonios clave como el del teniente coronel Guillermo Bruno Laborda, quien admitió haber participado en la remoción de cadáveres, y del peón rural José Solanille, quien describió camiones y explosiones en la Loma del Torito.
A pocos días de conmemorarse el 50° aniversario del último golpe de Estado, la tierra comenzó a revelar lo que el silencio militar intentó sellar. Para las familias de los desaparecidos, este hito representa el primer paso firme hacia la verdad y la posibilidad, tras cinco décadas, de cerrar el círculo del duelo.
