Manifestantes en las calles de Córdoba capital

Gremios unidos contra la reforma

Las centrales obreras se movilizaron y así “en Córdoba inició el plan de lucha contra la reforma laboral regresiva”, indicaron. Fue el primer acto del año unificado en rechazo de la iniciativa del Gobierno que se debatirá en las extraordinarias del Congreso
viernes, 6 de febrero de 2026 · 08:30

Una multitudinaria movilización colmó ayer las calles de Córdoba contra la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei y que se comenzará a debatir la semana que viene en el Congreso de la Nación, en el período de sesiones extraordinarias.

La CGT Regional, la CGT Córdoba, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma marcharon por arterias céntricas de la capital provincial (cada gremio convocó a sus afiliados a las sedes gremiales) y las numerosas columnas de trabajadores y trabajadoras convergieron hasta la esquina de bulevar Juan D. Perón y San Jerónimo, donde se realizó el acto central.

La columna de trabajadores metalúrgicos de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), partió desde la sede del gremio, con una importante columna, fortalecida por la participación de seccionales de nutridos grupos provenientes de la provincia de Buenos Aires (Junín, La Matanza, San Martín); la provincia de Santa Fe y la provincia de Tucumán. También se sumaron trabajadores pertenecientes al Sindicato de Aceiteros de Rosario.

En un improvisado escenario, montado a pocos metros  del Centro Cívico, se leyó un documento consensuado por las centrales organizadoras de esta primera actividad nacional (la próxima movilización está programada para el martes 10 en Rosario).

La lectura estuvo a cargo de las secretarias generales del sindicato de prensa Cispren, María Ana Mandakovic; y la secretaria General del gremio de los docentes universitarios Adiuc, Leticia Medina.

El fuerte operativo policial implicó la instalación de vallados en distintas esquinas alrededor del punto donde estaba previsto el acto central.

La columna que había partido desde la sede de la UOM en barrio General Paz, tras pasar el puente Sarmiento y ya por bulevar Guzmán para dirigirse al lugar del acto, no pudo trasponer un vallado policial, colocado a una cuadra de avenida Olmos. La columna principal (con Abel Furlán, Rodolfo Aguiar y Hugo “Cachorro” Godoy a la cabeza) decidió dar un rodeo para ingresar directamente al acto por calle San Jerónimo.

 

El documento

Las centrales obreras convocantes, leyeron un comunicado conjunto durante el acto en la esquina de bulevar Juan D. Perón y San Jerónimo. 

El documento rechaza “el pacto de las provincias con el Gobierno nacional” y cuestiona el proyecto de reforma laboral impulsado por el oficialismo “por la magnitud de los derechos que deroga, por la extensión de los temas que abarca y por la profundidad de los retrocesos que introduce, Este proyecto solo es comparable con la reforma laboral implementada durante la dictadura cívico-militar de 1976”.

En otro párrafo, sostiene: “Este proyecto de reforma no surge de un proceso de diálogo democrático ni de una discusión abierta con las y los trabajadores, por el contrario, pretende ser el resultado de negociaciones de espalda del pueblo trabajador, en las que algunos gobernadores estarían dispuestos a intercambiar el voto de senadores y senadoras por beneficios coyunturales para sus administraciones provinciales. Se trata de una maniobra política que entrega derechos históricos a cambio de migajas, y que compromete el futuro del trabajo en la Argentina”.

“Entre los aspectos más graves del proyecto, se destaca la ruptura del sistema de negociación colectiva, las restricciones del derecho de huelga, el financiamiento de los despidos con recursos del sistema de seguridad social, el ataque directo a los sindicatos y a la acción colectiva, la institucionalización del derecho salarial, la legalización de la laboral y la pérdida de la soberanía sobre el tiempo de trabajo, entre otros”, marca el documento.

Y añade que “no hay ningún elemento en este proyecto de reforma laboral que pueda ayudar a crear empleo, formalizar o mejorar la calidad del trabajo. Por el contrario, responde a un modelo económico que necesita salarios bajos, empleo precario y debilitamiento de la organización sindical para avanzar en el desguace y la privatización de las empresas públicas, y el desmantelamiento del entramado productivo e industrial del país. Esta es la reforma laboral que necesita el modelo de mi ley para desmantelar el tejido industrial, como lo están haciendo. Necesitan facilitar los despidos. Para seguir usando a los salarios como ancla contra la inflación, necesitan legalizar lo que hoy ya hacen de hecho, que es la posibilidad de que el estado le ponga un techo a las paritarias, Para seguir construyendo una economía con base en salarios bajos y trabajo precario, necesitan atomizar la negociación colectiva, eliminar derechos laborales, restringir el derecho de huelga y legalizar el fraude laboral. Estas discusiones tienen que tener a las y los trabajadores en el centro”, se indica en otra parte del documento de las centrales obreras.