PARO Y MOVILIZACIÓN
Gremios y movimientos sociales repudiaron la reforma laboral
En la mañana de ayer, frente a la Casa Histórica de la Confederación General del Trabajo (CGT), sobre la avenida Vélez Sarsfield, una gran cantidad de gremios se congregaron en el marco del paro general contra la reforma laboral del Gobierno de Javier Milei.
En varios casos, solo con sus cuerpos orgánicos, y en otros, con columnas más numerosas, agitaron sus banderas la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (ADIUC), La Bancaria Córdoba, la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), el Sindicato Unión de Obreros y Empleados Municipales (SUOEM), el Sindicato de la Televisión (Satsaid), Personal Aeronáutico, el gremio de la Alimentación, el Surrbac, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), Gráficos, Judiciales, Ladrilleros, el sindicato de los trabajadores de Gas y el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren), que incorporó, además, su demanda particular en defensa del Estatuto del Periodista Profesional.
Durante el acto, tomaron la palabra, entre otros, Andrés Colazo, secretario general del sindicato del Jockey Club y cosecretario de la CGT Córdoba; Leticia Medina, de ADIUC; Ezequiel Morcillo, secretario general de La Bancaria Córdoba; Ilda Bustos, de Gráficos.
La manifestación tuvo una significativa presencia de sindicatos vinculados a la producción, afectados por la política de abandono de la industria y apertura de importaciones.
También, columnas gremiales y partidarias alineadas con la izquierda y movimientos sociales, se concentraron desde calle 27 de Abril hacia Deán Funes, distanciadas de la movilización en la Casa Histórica de la CGT.
El secretario general de la UEPC, Roberto Cristalli, anticipó que una eventual aprobación de la reforma laboral en el Congreso “va a derivar en más conflictos” y en la judicialización de la norma en la Corte, “donde los supremos van a tener que darle la razón a los trabajadores, porque esto no es para nada una reforma, sino una quita de derechos”. “Está claro que no se apunta a la producción, no se va a defender la industrialización de Argentina, no se van a generar puestos de trabajo genuino, como dicen”, agregó.
