Una vergüenza nacional que duele en la provincia
Diputado “español”
Gustavo Santos vive en España, pero sigue siendo diputado nacional. No cobra la dieta, pero sí los viáticos y un subsidio para pagar alquileres y otros gastos, conocido como “desarraigo”El bloque PRO de la Cámara de Diputados evaluará en los próximos días la posibilidad de aceptarle la renuncia al cordobés Gustavo Santos, integrante de esa bancada, luego de que se conociera que desde hace diez meses vive en Madrid, donde desempeña el cargo de director para las Américas de la Organización Mundial de Turismo.
Hace casi un año Santos pidió licencia en la Cámara por “cuestiones personales” y dejó de percibir la dieta, aunque mantuvo los siete empleados asignados a su despacho y cobró los honorarios correspondientes al ítem “desarraigo”.
Fue ministro y luego bajado a secretario de Turismo del Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), para pasar a integrar luego la lista que lo llevó al Parlamento, donde el miércoles último su ausencia quedó en evidencia por los números ajustados que su bloque, Juntos por el Cambio, tenía en el debate de la Ley de Alquileres.
“A su renuncia la tengo yo, y si en una sesión es necesario presentarla, la vamos a presentar. Él no está cobrando y yo quiero que vuelva al Congreso. Él puso su renuncia a disposición y evaluaremos en la próxima sesión. Si él no puede estar presente y eso ocasiona algún problema por la cantidad de votos que se necesitan de la oposición, se la presentará”, trató de explicar Ritondo.
En el mismo sentido, asesores de Santos, marcaron: “La renuncia de Santos siempre estuvo a disposición del bloque".
"No es una cuestión individual de un diputado. Si no se concretó, fue por una decisión política. La renuncia está en el cajón del jefe del bloque, con quien Santos tiene un vínculo de años, igual que con (el expresidente Mauricio) Macri”, indicaron allegados al exministro.
Una de las cuestiones que demoraría la decisión de avanzar con el remplazo del extitular de Turismo, sería que su remplazante, Oscar Agost Carreño, quien se encuentra encolumnado con la precandidatura presidencial de Horacio Rodríguez Larreta, en una provincia donde la disputa con Patricia Bullrich dejó fuertes divisiones entre sus dirigentes, especuló ayer el medio cordobés La Nueva Mañana.
El diario porteño Página/12, en tanto, informó que “cuando pidió la licencia por ‘motivos personales’, Santos no dijo que la Organización Mundial de Turismo (OMT) lo designó como director para las Américas, con un sueldo de 17 mil euros mensuales, algo que es evidentemente incompatible con ser diputado nacional, en especial porque está radicado en otro país”.
“Con la oficialización del cargo en la OMT, en septiembre de 2022, Santos debió renunciar a la banca, pero pidió licencia con aquella excusa de las ‘razones personales’ y ‘siguió cobrando’, no la dieta, pero sí los viáticos y un subsidio para pagar alquileres y otros gastos, conocido como desarraigo”.
Córdoba capital - Candidato quiere debate
El candidato a intendente por el frente Somos Córdoba, Juan Pablo Quinteros, presentará mañana un pedido formal a la Justicia Electoral Municipal para que, “de manera urgente, dé cumplimiento a lo establecido en el artículo 1º de la Ordenanza Nº 12.901, referente a la obligatoriedad del debate preelectoral público entre candidatos a intendente de la Ciudad de Córdoba”.
“Resulta una grave lesión a los principios democráticos, una clara falta de respeto a los vecinos de Córdoba y una competencia desleal hacia los candidatos que no poseen recursos financieros, la no realización del debate público preelectoral que exige la ordenanza citada”, señaló Quinteros.
Y explicó que “la elección municipal no tiene financiamiento de publicidades en los distintos medios por parte del Estado, como sí sucede en el caso de las elecciones nacionales y provinciales”.
Consideró, además, que “es necesario y saludable que el vecino pueda conocer todas las alternativas que tiene para ejercer su derecho al voto”. “Votar significa elegir, y no se puede elegir lo que no se conoce. Si no, se transforma en un ejercicio tramposo en el que se pone a la política como un producto más del mercado, en donde se gana por el resultado de la maquinaria publicitaria aún con contenido absolutamente espurio. La herramienta del debate intenta, de alguna manera, equilibrar el desbalance de los partidos que se encuentran en el poder o con recursos de origen poco claro frente a espacios políticos nuevos que quieren ofrecer alternativas superadoras frente al fracaso de las existentes”, expresó el abogado, que supo militar en el Frente Cívico.
