Elecciones 2023 / Se demoró el resultado definitivo

Incertidumbre ante problemas técnicos

A las 2 de la mañana todavía faltaba procesarse el 10% de las mesas. Cayó la participación del electorado y hubo varios votos en blanco

(Edición impresa). Cuando el reloj marcaba la 1.30 de la madrugada, desde la Junta Electoral de la provincia se seguía hablando de “falla de conectividad” ante la demora de transmisión de datos, mientras faltaban más de 10 puntos para saber los resultados finales.

Esos problemas técnicos estribaban, según se apuntó, en el novedoso sistema turing, que escanea los resultados y permite cargar directamente los datos desde cada escuela.

Los responsables de la Junta Electoral contaron que en algunos sectores de la provincia, sobre todo en zona serrana, la falta de conectividad en los establecimientos trabaron los últimos números y se hizo “un cuello de botella”, sobre todo a la medianoche, ya que todo lo que no se pudo cargar al sistema debió contarse a mano.

A esto se suma que, para estas elecciones, la Justicia Electoral no contrató a Correo Argentino para la logística y le dio lugar a la empresa OCASA, que finalmente no dio un plan de contingencia claro para despejar los problemas.

En ese contexto, las demoras fueron una constante por la noche, cuando la desesperación fue ganando a todos y Luis Juez aprovechó para fustigar al Gobierno, agitando los fantasmas de 2007, cuando el propio exintendente cordobés había acusado fraude.

De todas maneras, mientras el conteo era una débil gotera y se llegaba al 90% de las mesas escrutadas y una diferencia de 3 puntos a favor de Llaryora, en el búnker de la oposición, Juez, Bullrich, De Loredo y compañía dejaban el Espacio Quality rumbo a otros destinos.

Diez minutos después de esa imagen, a la 1.45, en el búnker justicialista, salieron a escena Martín Llaryora y la candidata a vice, Mirian Prunotto, en un marco de celebraciones.

Curiosamente, abajo del escenario se quedó el gobernador Juan Schiaretti.

El mandatario provincial, quien había votado por la mañana, acompañado por el secretario de Comunicación, el villamariense Marcos Bovo, había expresado que hacer uso de ese ejercicio era “el mejor homenaje a los 40 años de democracia”.

El mensaje no caló tan hondo en la imagen de incertidumbre final, con los resultados cuestionados por los derrotados;?con la poca participación del electorado a la hora de emitir su sufragio (el 68%) y hasta con la cantidad de votos en blanco, que fueron más de lo sumado por la tercera fuerza.

Al final, Llaryora celebró mesuradamente, mientras se sonaba la Mona en el fondo: “No cambiaré/No cambiaré”.