UN BEBÉ DE 28 DÍAS
Internado con fracturas de cráneo y cocaína en sangre
Un bebé de tan solo 28 días permanece internado en estado crítico y con pronóstico reservado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Neonatal de la capital provincial, tras haber ingresado con fracturas múltiples y vestigios de cocaína en su organismo. El hecho se desencadenó cuando sus padres, una mujer de 26 años y un hombre de 33, trasladaron al lactante inicialmente al hospital de Balnearia y luego al Hospital Iturraspe, de San Francisco, manifestando que el menor presentaba problemas respiratorios. Sin embargo, la revisión médica reveló un cuadro de extrema gravedad compatible con maltrato físico, lo que obligó a su inmediata derivación e intervención de la Justicia.
El fiscal de Morteros, Francisco Payges, confirmó que el menor “ingresó con un severo cuadro de cianosis e insuficiencia respiratoria”. Una vez estabilizado, los exámenes médicos confirmaron al menos una fractura en el cráneo y otra en la región del omóplato, detectándose que algunas lesiones eran recientes y otras tenían más de 48 horas de antigüedad.
Ante el hallazgo simultáneo de estupefacientes en los análisis clínicos de sangre, la Fiscalía ordenó la detención inmediata de ambos progenitores biológicos bajo la imputación de “lesiones graves calificadas por el vínculo”, sin descartar una carátula más gravosa debido a la delicada evolución de la víctima.
Intervención por narcotráfico y resguardo familiar
Dada la presencia de cocaína en el organismo del menor, la causa sumó la intervención de la Fiscalía de Narcotráfico de San Francisco para establecer en qué circunstancias el bebé estuvo expuesto a la sustancia y si existió consumo durante el embarazo, dado que en los registros del parto no se habían detectado signos de abstinencia.
En paralelo, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) ordenó apartar del domicilio a los otros dos hijos de la mujer, de 10 y 12 años, quienes quedaron provisoriamente bajo el cuidado de su abuela materna mientras avanza la investigación del entorno familiar.
Por su parte, el intendente de Balnearia, Miguel Méndez, aseguró que el caso generó una profunda conmoción en la localidad y señaló que el municipio no tenía registrados antecedentes de intervenciones previas con esa familia por violencia o vulnerabilidad, detallando que ambos adultos contaban con actividad laboral estable y que la madre había recibido la asistencia correspondiente durante su gestación sin que se encendieran alertas previas en el sistema sanitario.
