Corral de Bustos

Sentencia por el crimen del calesitero

La Cámara del Crimen de Bell Ville, con la participación de jurados populares, condenó a 18 años de prisión a David Jesús Rivero por el delito de “homicidio en ocasión de robo”
martes, 15 de septiembre de 2026 · 08:28

La Cámara del Crimen de Bell Ville impuso una condena de 18 años de prisión a David Jesús Rivero, un hombre de 36 años con antecedentes penales, por el asesinato de un vecino en Corral de Bustos.

El tribunal, junto a jurados populares, lo declaró culpable del delito de “homicidio en ocasión de robo” por un violento asalto domiciliario cometido en julio de 2024, cuya víctima fue Norberto Paulino Martella, quien tenía 84 años y era ampliamente conocido en la comunidad como el histórico encargado de la calesita local.

 

Dos años atrás

El hecho delictivo se descubrió en la vivienda de la víctima, ubicada sobre la calle Alberdi 85 en la zona oeste de Corral de Bustos, donde Martella residía solo.

Un sobrino del anciano ingresó al inmueble y lo halló  tirado en el piso, atado y amordazado, en medio de un escenario donde todos los objetos y pertenencias se encontraban desparramadas por el suelo.

Aunque en una primera instancia creyó que el hombre estaba sin signos vitales, un vecino que también había arribado al lugar al escuchar los gestos de lamentos del familiar le hizo notar que aún estaba con vida.

Tras dar aviso a las fuerzas de seguridad y al cuerpo de Bomberos Voluntarios, Martella fue trasladado de urgencia al hospital zonal y posteriormente derivado a una clínica privada. En ese centro asistencial, los investigadores de la causa coordinados por el fiscal de instrucción Pedro Guerra intentaron receptar el testimonio del damnificado, quien debido a su delicado estado de salud solo logró balbucear algunas palabras e indicaciones antes de que su cuadro clínico empeorara de forma irreversible, provocando su deceso.

Entonces, el fiscal Guerra ordenó el traslado del cuerpo a la ciudad de Bell Ville para la realización de la autopsia.

La pesquisa posterior, centrada en el análisis exhaustivo de registros de cámaras de seguridad públicas y privadas así como en la recepción de testimonios clave, permitió la individualización y detención de Rivero.

Finalmente, más de dos años después del crimen que generó una profunda consternación en el sudeste cordobés, la Justicia ratificó la culpabilidad del acusado y dictó la pena.