Madrugada de terror en Córdoba

Asaltaron a dos jubilados: detuvieron a la consuegra

Dos ladrones golpearon a un matrimonio para robarle dólares, euros y pesos. Semanas después, la Justicia detuvo a la madre de la novia de su hijo, acusada de filtrar la información
martes, 1 de septiembre de 2026 · 09:10

Un violento asalto domiciliario contra un matrimonio de jubilados derivó en un escándalo familiar, policial y judicial de gran repercusión en la ciudad de Córdoba. Las víctimas, Carlos (79) y Victoria (80) -un jubilado y una psicóloga-, se encontraban durmiendo en su casa de la calle Olleros al 2900, en el barrio San Salvador de la zona oeste de la capital, cuando una madrugada de terror quebró por completo su rutina. Lejos de tratarse de un robo al azar o al voleo, la investigación penal reveló que los delincuentes actuaron fuertemente “dateados” y que la presunta entregadora de la información económica fue Analía Palacios (44), la madre de la pareja de uno de los tres hijos de los damnificados.

El violento episodio se registró en la madrugada del pasado 24 de julio. Según lograron reconstruir los investigadores policiales, los ladrones planificaron su ingreso por el fondo de la propiedad, un sector que linda de forma directa con un cañadón. Tras reventar una de las ventanas traseras de la estructura, los asaltantes ganaron el interior del inmueble y se dirigieron decididos hacia la habitación matrimonial. Allí sorprendieron a Carlos y a Victoria mientras descansaban, despertándolos de manera abrupta con golpes de puño y patadas.

Los delincuentes demostraron un ensañamiento extremo que llamó la atención de las propias autoridades de seguridad provinciales. Uno de los atacantes inmovilizó sobre la cama a Carlos mientras le apoyaba en el cuerpo un puñal de estilo tumbero, pinchándolo bajo la constante amenaza de apuñalarlo si no colaboraba. A los gritos, la banda exigía de forma específica la entrega de los ahorros en pesos, dólares y euros que los jubilados resguardaban en la vivienda.

A pesar de que el matrimonio cooperó desde el primer minuto y les entregó todo lo que pedían, los asaltantes continuaron propinándoles golpes con saña. El botín con el que finalmente escaparon fue de  6.500 dólares, 2.500 euros y 2,5 millones de pesos, dinero que el matrimonio venía juntando para poder realizar un viaje.

Tras el escape de los delincuentes y al ser asistidos, la pareja se tomó de las manos y asimiló el impacto emocional: “Estamos vivos”. Aunque Victoria resumió luego la profunda secuela psicológica: “Nos robaron la tranquilidad”.

 

El giro en el caso

La causa quedó bajo la instrucción del fiscal Horacio Vázquez, perteneciente al Distrito 4, quien coordinó las tareas de calle de la Brigada de Investigaciones de la Policía de Córdoba. A través del relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas del barrio y la toma de testimonios, lograron identificar y detener a uno de los presuntos autores materiales mientras deambulaba por la vía pública.

El detenido fue identificado como Miguel Cabrera (35). Al constatar que Cabrera y su cómplice eran dos adictos que residían en una situación de marginalidad absoluta en una villa cercana, los investigadores comprendieron que no contaban con la autonomía para planificar el golpe, confirmando la existencia de un entregador en el entorno.

Al profundizar en las llamadas y vínculos de Cabrera, la policía llegó hasta Analía Palacios. La hipótesis de la Fiscalía sostiene que la mujer, quien tendría serios problemas de consumo de estupefacientes y frecuenta asentamientos precarios para adquirir sustancias, asistió tiempo atrás a una reunión familiar. En ese encuentro, se enteró que sus consuegros ahorraban dinero en la vivienda para sus habituales viajes anuales y con esa información en su poder habría reclutado a dos “piperos” -adictos a la pasta base- para que ejecutaran el asalto. Los investigadores estiman que los asaltantes ingresaron a la propiedad bajo los efectos de las drogas, lo que explicaría el desmedido nivel de violencia ejercido contra los ancianos a pesar de no encontrar resistencia alguna.

 

Un prófugo en la mira

La detención de la mujer el pasado miércoles causó sorpresa en el seno de la familia. Sin embargo, el propio Carlos aclaró que el trato era prácticamente inexistente: “La vimos una sola vez en la puerta de la casa de mi hijo y no tuvimos más trato. No es mi consuegra, es la madre de la pareja de mi hijo con la cual no tenemos ningún tipo de relación personal”.

Hasta el momento, Analía Palacios permanece alojada en una dependencia policial y aún no declaró. En tanto, la Policía mantiene activos diversos operativos en diferentes barrios de la capital provincial con el objetivo de localizar y efectivizar la captura del segundo asaltante material, quien permanece prófugo de la Justicia.