Crimen por encargo - Ocurrió el 12 de abril de 2025, temprano a la mañana, en pleno centro de Villa María

Elevaron a juicio la causa por el asesinato de Gabriel Piedecasas

Leandro Montivero está acusado de ser el sicario que contrató Gabriel Ponzanesi para matar al villamariense. Los dos son oriundos de Arequito, Santa Fe. Si la medida procesal queda firme, la Justicia deberá fijar las fechas de las audiencias
jueves, 20 de agosto de 2026 · 09:23

La fiscal Juliana Companys solicitó la elevación a juicio de la causa por la muerte violenta de Gabriel Alejandro Piedecasas (55), quien fue asesinado de seis balazos a primera hora de la mañana del sábado 12 de abril de 2025, en una vivienda ubicada en Mendoza 1123, en pleno centro de la ciudad.

En la requisitoria, la titular de la Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple Nº 2 imputó a Leandro Andrés Montivero (28) y Gabriel Alberto Ponzanesi (64) como penalmente responsables del delito de “homicidio triplemente calificado, por precio o promesa remuneratoria, por alevosía y por el uso de arma de fuego”, el primero como “autor material” del hecho y el segundo en calidad de “autor intelectual”.

Los dos permanecen alojados en el Establecimiento Penitenciario Nº 5, a la espera de la realización del juicio oral y público.

Ahora, los abogados intervinientes podrán plantear oposiciones a la resolución de la fiscal; pero, si la misma queda firme, entonces la Cámara del Crimen de Villa María deberá avanzar en el proceso para fijar las fechas de las audiencias.

 

Un pago millonario

De acuerdo con la investigación desarrollada desde el día del hecho hasta la actualidad, Montivero recibió de Ponzanesi una importante suma de dinero (aproximadamente 10 millones de pesos) para matar a “Gaby” Piedecasas, en un típico caso de crimen por encargo con evidentes tintes mafiosos.

De manera extraoficial, elDiario pudo saber que móvil del homicidio era una cuantiosa deuda que Piedecasas mantenía con Ponzanesi (se habló de 300 mil dólares) por la venta de un hotel de Villa Carlos Paz.

Los acusados, oriundos de la localidad santafesina de Arequito, fueron detenidos el domingo 13 y el lunes 14, en el marco de una serie de allanamientos y procedimientos policiales realizados en aquella población y en la villa serrana, en los que también secuestraron un Peugeot 408 que fue utilizado por Ponzanesi y Montivero para el viajar a Villa María, una pick-up Nissan, prendas de vestir, celulares, documentación, dinero en efectivo (1.700.000 pesos y 4.700 dólares) y numerosos proyectiles de distintos calibres.

Aquellos operativos, supervisados por la fiscal, fueron realizados por efectivos de la ex-División Investigaciones (hoy, Dirección General de Investigaciones Criminales) de la Unidad Departamental General San Martín, que por entonces estaba a cargo del comisario Ezequiel Lozano, en conjunto con personal de la División Homicidios de Córdoba, la Departamental Punilla, el grupo ETER (Equipo de Tácticas Especiales Recomendable) y la DIO (Dirección de Investigación Operativa), con la colaboración de la Policía de Santa Fe.

 

Disparó a quemarropa

Poco antes de las 6.30 de la mañana de aquel segundo sábado de abril, a bordo de un Peugeot 408 (propiedad de la esposa de Ponzanesi), los acusados aguardaban que Piedecasas saliera a despedir a su madre, Norma Vega, quien se iba a trabajar.

Con el objetivo en la mira de antemano, el más joven de los ocupantes del rodado se bajó y le descerrajó seis disparos con una pistola calibre 11.25. Uno, mortal, en el cuello. Otro, en los genitales y los cuatro restantes en distintas partes del cuerpo.

Una vecina escuchó los disparos y llamó a los bomberos. También llegaron la Policía y más tarde la fiscal Companys, con lo que se inició una minuciosa y hermética pesquisa que dio sus frutos pocas horas después.

Los investigadores policiales analizaron las cámaras de videovigilancia, tanto públicas como privadas, y observaron que los ocupantes del 408 escaparon por la ruta 9 “vieja” en dirección al Sur. Más tarde, confirmaron que se fueron a Arequito, donde en los días siguientes fueron detenidos.

 

Abogados en pugna

Por otra parte, cabe señalar que el abogado local Rodrigo Pablo Hayas y su colega Sebastián Macari Gaido, de Córdoba, son los codefensores de Ponzanesi, mientras que la asesora letrada Ivana Agostina Castoldi asiste legalmente a Montivero.

En tanto, la madre Piedecasas se constituyó en la causa como querellante particular, con el patrocinio de la letrada villamariense Natalia Virginia Martellono.

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