Las sospechosas, de entre 20 y 22 años, fueron atrapadas en barrio Villa El Libertador
“Viudas negras”, de Córdoba a Buenos Aires
Según la investigación, captaban a sus víctimas por Tinder, viajaban por pocos días a Capital Federal, las sedaban con psicofármacos en barrios como Palermo y Recoleta, y les robabanUna investigación conjunta entre la Justicia cordobesa y una Unidad Fiscal de Investigación (UFI) de Buenos Aires permitió desarticular una maniobra delictiva interprovincial.
La fiscal de Instrucción, Paula del Luján Bruera, ordenó la detención de dos mujeres de entre 20 y 22 años en el barrio Villa El Libertador, en la zona sur de la ciudad de Córdoba, bajo la sospecha de cometer robos bajo la modalidad de "viudas negras".
Captación y sedación
El modus operandi de la organización consistía en planificar viajes relámpago de dos o tres días hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Una vez allí, las jóvenes utilizaban perfiles con fotografías en la aplicación de citas Tinder y otras redes sociales para captar a hombres de alto poder adquisitivo.
Las citas se coordinaban exclusivamente en propiedades de categoría ubicadas en barrios céntricos o cotizados de la capital nacional, con especial preferencia por los sectores de Palermo y Recoleta.
De acuerdo con las pistas reunidas por los pesquisas, las mujeres llegaban al lugar y colocaban de forma sutil pastillas o sustancias sedantes en los tragos de los damnificados.
Una vez que los propietarios quedaban dormidos y sin posibilidad de oponer resistencia iniciaba el saqueo del inmueble. Asimismo, las autoridades sospechan que las detenidas no actuaban solas, sino que contaban con el apoyo de cómplices masculinos que ingresaban a los edificios para ayudarlas a retirar objetos de valor, dinero en efectivo y dispositivos tecnológicos antes de emprender el regreso a Córdoba.
Un rastro tecnológico
El quiebre de la causa se produjo a raíz del seguimiento de los teléfonos celulares robados. En este contexto, los investigadores de la Policía de Buenos Aires comenzaron a seguir los dispositivos y a analizar antenas, comunicaciones y otros registros, finalizando en la zona sur de la capital cordobesa.
Esto motivó la intervención de la Fiscalía de Bruera para coordinar los allanamientos en territorio provincial, donde los uniformados lograron secuestrar un lote de 10 teléfonos celulares que ya fueron derivados a los laboratorios forenses para sus peritajes informáticos.
Hasta el momento, el expediente judicial tiene acreditados cinco hechos delictivos con denuncias formales en Buenos Aires. No obstante, las autoridades judiciales admitieron que el volumen de damnificados podría incrementarse considerablemente una vez que se analicen las agendas de contactos, las comunicaciones previas y los registros de las aplicaciones de citas de los dispositivos incautados.
Ahora, los investigadores buscan establecer con precisión el tipo de sustancia química utilizada para neutralizar a los damnificados y determinar si la composición de la red delictiva era mixta, con delincuentes que prestaban apoyo local en Buenos Aires, o si el grupo operativo se trasladaba en su totalidad desde la provincia de Córdoba.
Las pericias telefónicas también apuntarán a reconstruir la red de llamadas y mensajes que las detenidas mantuvieron antes, durante y después de cada viaje. El cotejo de estos movimientos con los registros de otros robos denunciados bajo idéntica modalidad en el ámbito porteño resultará clave para delimitar el grado de participación y las responsabilidades penales de cada una de las imputadas en el expediente.
