Esta vez, en Villa María - A 24 horas del crimen de Jéssica Núñez, el consumo de drogas derivó en otro asesinato
Lo mataron de tres balazos tras acusarlo de robarles un celular
Mientras consumían, Mauricio Delgado y Paola Funes le reclamaron a Rogelio Pérez por la desaparición de un teléfono. Discutieron ferozmente y la “velada” terminó en tragedia. Ocurrió poco antes de las 5 de la madrugada en La Quiaca al 1000“En esta oportunidad, la droga apretó el gatillo”, dijo una fuente policial a un periodista de elDiario luego de confirmar que Rogelio Martín Pérez (43) había sido asesinado de tres balazos en barrio Felipe Botta, a tan solo 24 horas de que Jéssica Núñez fuera apuñalada mortalmente en Villa Nueva, también producto de una violenta discusión por cuestiones derivadas del consumo excesivo de estupefacientes.
En efecto, cuando la opinión pública todavía comentaba las derivaciones del crimen de la mujer trans en barrio La Floresta, a manos de un hombre de 48 años y su hija de 22, otro trágico episodio de violencia generó un nuevo impacto en la sociedad.
A media mañana, la noticia de la muerte de un hombre en una vivienda de calle La Quiaca 1025 corrió como reguero de pólvora y se instaló en todos los medios periodísticos de la ciudad y la región, incluso con alcance nacional, justamente, por tratarse del segundo homicidio con apenas 24 horas de diferencia.
Detenidos e imputados
Con el correr de las horas, la Unidad Departamental General San Martín informó que la fiscal de Instrucción de Fuero Múltiple Nº 2, Juliana Companys (también a cargo de la investigación del “caso Núñez”), ordenó la detención de Mauricio Nicolás Delgado (29) y Paola Ailén Funes (19), quienes fueron imputados como presuntos coautores del delito de “homicidio agravado por uso de arma de fuego”.
La Policía precisó que la funcionaria judicial, acompañada por su secretario, José Álvarez, se hizo presente en la escena del crimen para coordinar las tareas investigativas, a las que se sumaron peritos de la Policía Científica, a cargo de Ariel Fuentes; el director de la Departamental, comisario inspector Mauricio Sabena, y efectivos de la Dirección General de Investigaciones Criminales (DGIC), a cargo del oficial principal Gustavo Canelo.
Al lugar también llegó el servicio municipal de emergencias 107, cuyos profesionales constataron el deceso de Pérez. Su cuerpo yacía en el patio de la vivienda de barrio Botta.
Investigación policial
Luego de hacer un relevamiento de los elementos de prueba colectados durante las primeras horas de la mañana y tras una serie de averiguaciones y recepción de testimonios, se concluyó que los principales sospechosos del hecho eran Delgado y Funes, quienes fueron detenidos en la casa de calle La Quiaca y en una vivienda de bulevar Argentino al 1700, respectivamente.
Los acusados fueron llevados inicialmente a la Unidad Judicial, donde se labraron las actuaciones sumariales correspondientes, y más tarde quedaron alojados en la Alcaidía policial de barrio San Justo, pero solo por algunas horas, ya que, al caer la tarde, fueron trasladados al Establecimiento Penitenciario Nº 5 por cuestiones de seguridad.
Tres disparos calibre 22
Con respecto a la víctima, luego de que su cuerpo fuera retirado del domicilio donde lo ultimaron, el médico forense de Tribunales, Gustavo Rodríguez, practicó la autopsia correspondiente, estudio que arrojó que había recibido tres disparos de arma de fuego calibre 22, los que le ocasionaron heridas mortales prácticamente en el acto.
Las fuentes consultadas por este medio indicaron que Pérez se encontraba en situación de vulnerabilidad y hasta hace pocas semanas se ganaba la vida limpiando vidrios de automóviles en las inmediaciones de la Funesil, una actividad que actualmente está prohibida.
Los restos de Pérez, quien registraba último domicilio en barrio San Martín (Espora 350), son velados en la sala que la empresa fúnebre Paviotti posee en avenida Presidente Perón 1123 y recibirán sepultura hoy, a las 9.30, en el cementerio La Piedad.
Sobre el “caso Núñez”
También ayer, y por disposición judicial, Cristian Oscar Rogero (48) y su hija Johana Mailén (22) fueron llevados a la cárcel de barrio Belgrano, donde permanecerán alojados hasta que la fiscal Companys resuelva la situación procesal de ambos.
Cabe recordar que los dos están imputados por “homicidio simple”: la joven, como presunta autora material del crimen, mientas que a su progenitor se le atribuye el mismo delito, pero en calidad de “partícipe necesario”.
En tanto, durante la mañana de ayer, una veintena de personas allegadas a Núñez se reunieron frente a los Tribunales para pedir a la Justicia que tenga en cuenta que el homicidio fue producto del odio de género.
Por su parte, el joven abogado villamariense Joaquín González informó que se presentó en la sede de la Fiscalía de Fuero Múltiple Nº 3 para anunciar que asumirá la representación legal de la madre de Jéssica Núñez, quien se constituirá formalmente como querellante particular el próximo martes.
González asistirá a Crescencia Dominga Berón en la causa que instruye Companys por el sangriento suceso ocurrido alrededor de las 5 de la madrugada del jueves en el domicilio de los Rogero, ubicado en San Luis 252, en barrio La Floresta de Villa Nueva.
Tal como lo informó elDiario en su edición de la víspera, el Jéssica fue apuñalada en la región abdominal durante una violenta pelea derivada del consumo de sustancias estupefacientes.
Víctima y victimarios habían estado juntos desde temprano, consumiendo drogas, hasta que una discusión (producto de la excesiva adicción) derivó en el hecho de sangre que terminó con la vida de Núñez.
