Entrevista - Marta Cohen, patóloga que analizó el informe de la causa de Paola Ortiz, la mujer condenada a perpetua por la muerte de su bebé
“Un error forense puede liberar a culpables y apresar a inocentes”
Marta Cohen es una médica patóloga argentina radicada en el Reino Unido. Fue convocada por Proyecto Inocencia para analizar el informe de autopsia de un bebé cuya madre fue condenada por matarlo. “Hay evidencia de que nació muerto”, explicóPaola Ortiz es el nombre de una villanovense que hace 13 años está presa, condenada a perpetua en la Cámara del Crimen de Villa María por matar –o dejar morir– a su bebé recién nacido.
Es un nombre que cada vez resonará más por distintas razones: la semejanza con el caso “Belén”, reflejado en la película dirigida por Dolores Fonzi y la inminente realización del Encuentro de Mujeres que se va a llevar a cabo en Córdoba, donde van a poner énfasis en el pedido de libertad.
¿Por qué tantas organizaciones sociales creen que es inocente? No solo por las condiciones de vulnerabilidad y soledad en la que parió a ese hijo, sino porque hay elementos científicos que refuerzan la hipótesis de que el niño no nació vivo.
Y aquí entra en escena Marta Cohen, médica patóloga pediatra y perinatal, quien analizó el informe de autopsia del bebé de Ortiz a pedido de una ONG, Proyecto Inocencia.
“He trabajado varias veces con ellos desde 2010”, dijo la profesional ante los micrófonos de la 90.1, laRadio del Centro del País. “Siempre he intervenido en el área de mi especialidad, la verdad la tiene siempre el tribunal”, agregó.
Asevera que es necesaria una formación específica de patólogos forenses porque informes erróneos hacen que se “liberen culpables y se aprese a inocentes”.
El caso
Sobre el caso puntual de Paola Ortiz señaló que la mujer transitó “un embarazo oculto”. Cohen tiene publicaciones sobre las mujeres que no muestran su proceso de gestación por querer esconderlo, porque no saben su estado o porque lo niegan. “Son casos en los que no hay un control prenatal y, además, si el parto no fue asistido, constituye un riesgo altísimo para la muerte perinatal”.
También puso énfasis en la “baja calidad de la autopsia” realizada en Villa María.
Uno de los aspectos centrales de la falencia es que “no se evaluó el tamaño de la placenta, que era muy pequeñita”. Tampoco se “tomaron los valores de la edad gestacional, pero era de pretérmino, entre 35 y 36 semanas”. “En un embarazo controlado, asistido, el bebé tiene posibilidad de sobrevivir. No en este caso”, explicó.
“El tamaño de la placenta ni siquiera se lo menciona en el informe. Yo tomo el dato cuando el patólogo de allá (de Villa María) lo describe. Imagínese que esta placenta pesaba 260 gramos, mientras que el peso adecuado para esa edad gestacional es de 320 a 580 gramos. Eso quiere decir que está por debajo del percentil (medida o porcentaje) 3, mientras que un tamaño normal es entre un 10 a un 90. Está muy lejos de lo ideal”.
-¿Qué daño provoca en una gestación una placenta pequeña?
-La placenta es un órgano constituido por la mamá y el bebé, es decir, tiene ADN de ambos. Son los pulmones que le dan al bebé el oxígeno y, además, lo que nutre al bebé.
Es decir, una placenta de tamaño normal, y que está en condiciones normales, le va a pasar al bebé oxígeno, vitaminas, proteínas y nutrientes de manera adecuada.
Pero, además, la placenta representa los riñones y el colon del bebé. Porque todo lo que el bebé excreta, luego de metabolizarlo, lo va a hacer a través de la sangre que vuelve a la madre y la madre lo recircula, lo metaboliza y lo excreta.
Sin una placenta el bebé no puede vivir.
Si es anormalmente pequeña, va a tener condiciones de nutrición por debajo de lo normal.
Pero detectamos otra condición más grave, que fue pasada por alto por el patólogo original, y es que el bebé tenía un tamaño normal. Es decir, cuando una placenta es pequeña y el bebé tiene retraso de crecimiento intrauterino, ese bebé tiene menos requerimiento nutricional. Se compensa.
En cambio, este bebé pesaba entre 2.800 y 3.200 gramos, que era lo adecuado para esa edad gestacional. ¿Cuál es la interpretación? Si es un bebé del tamaño adecuado, va a tener un requerimiento adecuado de nutrientes, lo que en este caso no va a poder ser provisto por una placenta pequeña.
Esto, que se llama incremento de la relación fetoplacentaria, por sí solo, explicaría la causa de muerte intrauterina de ese bebé.
Es más, yo misma he hecho estudios sobre muertes perinatales y la mayoría de las veces tienen que ver con la placenta.
Es decir, con este análisis, tenemos la causa de muerte del bebé.
-¿Qué test hicieron aquí para determinar que nació vivo?
-Hay una prueba, llamada “test de flotación”, que consiste en sacar un pedacito de pulmón o el pulmón entero y lo ponen en agua. Si flota, vivió, si se hunde nació muerto.
Este test se descubrió en el año 1700. Así como lo escuchan, en Argentina están tan actualizados que utilizan pruebas del 1700. Yo publiqué en 2018 un artículo en el que reflejamos la falta de valor de este test.
Sirve, sí, para dar una idea, pero no una conclusión, y menos en este caso, que se trataba de un bebé en estado de descomposición. Ese proceso genera bacterias que producen gas y, obviamente, esos gases son los que hicieron flotar los pulmones, no flotaron porque el bebé respiró.
Da vergüenza ajena el análisis forense que le hicieron a este bebé y por el cual condenaron a esta señora.
Yo no soy jueza, siempre lo aclaro, lo que digo es que no hay evidencia forense que indique que el bebé nació vivo. Personalmente, hago el test de flotación en algunos casos, pero se acompaña con fotografías, descripción, una determinación si está expandido o no, un examen de histología. Acá no hubo nada de eso, lo que demuestra la falta de calidad forense de quien practica esta autopsia, concluyó.
Escuchá la entrevista completa en laRadio del Centro del País:
