Cámara del Crimen I - En un juicio abreviado, el acusado confesó los hechos

Un pastor fue condenado por segunda vez por abuso sexual

La primera condena fue en el año 2013, a tres años de prisión por abusar de un joven de 13 años que asistía a la iglesia. La segunda fue ayer, a 8 años de prisión. En ambos casos confesó los hechos
jueves, 30 de julio de 2026 · 08:36

Fernando Daniel Domínguez (42), alias el Profeta, fue condenado ayer en la Cámara del Crimen de Villa María a ocho años de prisión por el delito de “abuso sexual con acceso carnal” agravado por su condición de ministro de culto y por grave daño a la salud mental de la víctima.

Los hechos sucedieron durante dos años en el domicilio del ahora sentenciado. La víctima, si bien había alcanzado la mayoría de edad, era un hombre joven que tenía, según la acusación, anulada su voluntad porque el pastor le decía que el encuentro carnal era voluntad de Dios.

Una vez que el joven logró presentarse ante la Justicia para exponer los hechos, la fiscal que investigó la causa, Juliana Companys, ordenó la detención del pastor, el 30 de agosto de 2024. Desde entonces está alojado en la cárcel de Villa María.

Ayer, al llegar a juicio, Domínguez confesó los hechos, dijo que no había tenido “intención” de causar daño a la víctima y pidió disculpas.

En virtud de su confesión y en acuerdo con el fiscal Francisco Márquez, la querella, representada por la abogada Teodora Perassi, y la defensa, a cargo del abogado cordobés Julio César Roncella, la jueza Edith Lezama lo condenó a una pena de ocho años de prisión.

En diálogo con elDiario, Roncella explicó que, durante todo el proceso, la postura defensiva fue la de “explicar que fue un vínculo consensuado entre dos personas mayores de edad”. Sin embargo, su representado entendió que podía exponerse a una condena mayor y por eso optaron por la confesión.

 

No fue la primera vez

La defensa en un juicio discutido no sería sencilla, dado que no es la primera vez que el Profeta se sentaba en el banquillo por un delito de instancia privada.

La primera condena fue el 13 de noviembre de 2013, también en un juicio de trámite abreviado, donde la excamarista Silvia Saslavsky (ya jubilada) lo declaró autor responsable de los delitos de “abuso sexual simple” y “corrupción de menores”, luego de que admitiera su culpabilidad.

“Me arrepiento de lo que hice”, dijo en aquel juicio, y recibió una pena de tres años de prisión efectiva, el mínimo previsto por la legislación, debido a que carecía de antecedentes y porque, también en ese caso, confesó el hecho que se le atribuía.

Ese primer hecho que lo llevó a la cárcel ocurrió en septiembre de 2012, en una vivienda ubicada en calle Juan Müller, de Villa María, cerca de la Escuela del Trabajo, donde abusó y corrompió a un chico que, por entonces, tenía 14 años y que asistía a la iglesia ubicada en Villa Nueva.

Como al momento de ese juicio llevaba cumplidos tres meses entre rejas, pudo obtener la libertad condicional a mediados de abril de 2014.

Tras una década libre, volvió a la cárcel por un delito similar y con una nueva víctima.

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