Cámara del Crimen II

Condena a exguardiacárcel por vender droga en la penitenciaría

Maximiliano Andrés Cornejo (31) fue condenado ayer a cuatro años de prisión por ser considerado autor del delito de “facilitación de estupefacientes, a título oneroso, doblemente agravado por su condición de funcionario público encargado de la guarda de presos y en perjuicio de estos y por el lugar de comisión, en grado de tentativa”.

Con esa calificación tan extensa indican que el acusado, quien se desempeñaba como guardiacárcel, ingresaba drogas con el fin de entregarlas (a cambio de dinero) a los internos del Establecimiento Penitenciario Nº 5, de Villa María.

El hecho por el que fue descubierta la actividad ilícita ocurrió el 4 de octubre del año pasado.

En esa oportunidad, el penitenciario fue sometido al “body scanner”, o escaneo corporal, un control que se hace de manera aleatoria.

En esa oportunidad, alrededor de la 19.15, cuando Cornejo ingresaba  a su trabajo le informaron que lo iban a controlar. Quienes llevaban adelante esa tarea -otros guardiacárceles- notaron un movimiento extraño, dado que Cornejo dejó su campera en el lugar donde deben colocar las pertenencias de mano, procurando evitar así que pase por el escáner.

Ante esto, le registraron la prenda de abrigo y ahí comprobaron que tenía escondidos dos envoltorios con cocaína por un total de 213 gramos.

Remarcaron en la acusación que el ahora condenado no logró su cometido por el accionar oportuno de quienes eran sus compañeros de trabajo.

El juicio tuvo el carácter de abreviado, en el que Cornejo confesó los delitos tal como fueron descriptos al inicio de la audiencia y, en consecuencia, tanto el fiscal Francisco Márquez como la defensora pública Ivana Castoldi solicitaron la mínima pena para este tipo de delitos, es decir, cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo.