Once agentes del SPC, a juicio por vejaciones

sábado, 20 de junio de 2026 · 08:30

La Fiscalía de Instrucción del Distrito 11 de la ciudad de Córdoba elevó a juicio una causa penal que involucra a 11 mujeres que cumplen funciones en el Servicio?Penitenciario de Córdoba (SPC) por graves delitos cometidos en perjuicio de dos internas de la cárcel de Bouwer.

El fiscal José Mana les imputó varias figuras penales por los rigores aplicados y por falsear actuaciones con el fin de encubrir los tormentos.

Se trata de las agentes Johana Agüero Martínez, Nancy Belén Ávila, Mariana Geraldine Britos, Aylen Macarena Brizuela, Dalma Milena Cabrera, Mariel Ledezma, Micaela Soledad Vera, Mariana Villafañe, Carina Soledad Villarruel, Jessica Solange Vocos y Sandra Celina Ybañez, quienes están imputadas por “vejaciones calificadas”, “lesiones leves calificadas”, “omisión de los deberes de funcionario público” y “falsedad ideológica”, con diferentes grados de participación, toda vez que se les atribuye haber golpeado y maltratado a dos personas que están alojadas en el Establecimiento Penitenciario Nº 3, violando su obligación legal de cuidar y garantizar la salud física y mental de las internas.

La investigación, que contó con el apoyo de las autoridades del?SPC, logró reconstruir la dinámica de los hechos e identificar a las responsables, lo que permitió el avance de la causa y la posterior detención de todas las imputadas, como así también el secuestro de elementos sustraídos.

 

Graves tormentos

El primer hecho, ocurrido en horas de la siesta del 14 de noviembre pasado, fue en el Núcleo B del Establecimiento Penitenciario Nº 3 “Padre Lucchese” (Bouwer). Allí, la interna Samirah Alejandra Rodríguez Soto manifestó a la subalcaide Agüero Martínez su voluntad de no permanecer en ese sector.

En represalia, Agüero trasladó a la joven a una sala del servicio médico, donde la tomó de los cabellos, la hizo arrodillar y le propinó cachetadas en el rostro.

El relato de los hechos sostiene que esto ocurrió en presencia de la subalcaide Cabrera, quien “consintió el accionar y amenazó a la interna” diciéndole que regresara al pabellón, que no dijera nada y que ya iba “a conocer lo loca que era”, provocándole temor y causándole a la víctima lesiones leves en los brazos.

El segundo hecho está fijado el 23 de noviembre de 2025, cerca de las 18.20. “El interno L.E.M. manifestó que no quería permanecer allí y se dirigió a las puertas esclusas”, indicaron fuentes de la investigación. Las agentes Ávila y Vocos esposaron y trasladaron a la chica trans al box 1 de la Alcaidía. Allí, Vocos ordenó a Vera entornar la puerta para asegurar la impunidad.

Actuando en represalia por cuestionamientos previos de L.E.M., las agentes Ávila, Vocos, la subalcaide Britos y la subadjutora Ybañez le propinaron un brutal castigo con golpes de puño y patadas, y tras caer al piso le profirieron insultos degradantes respecto a su identidad de género.

El relato sostiene que la subadjutora auxiliar Villafañe y la subayudante Brizuela se apostaron afuera dispuestas a colaborar. Luego, la oficial de servicio Cabrera ingresó a solas al box, entornó la puerta para evadir las cámaras y golpeó a L.E.M. en la cabeza y el oído, insultándole por su identidad de género y por defender a su pareja, que, según la descripción de los hechos, era Rodríguez Soto.

Posteriormente, Ybañez y Britos ingresaron nuevamente para continuar con los golpes. Cerca de las 18.25, la subadjutora Villarruel se acercó y tomó conocimiento de la situación. Por orden de Cabrera, el interno fue dejado encerrado y esposado. Durante todo el episodio, la subadjutora Ledezma, encargada del Puesto de Monitoreo, visualizó los hechos en tiempo real y omitió intervenir, avisar a superiores o denunciar. A raíz de la golpiza, LEM sufrió múltiples equimosis y escoriaciones.