Denuncia pública - Cuenta sus experiencias y la falta de respuesta policial
Stella Maris, una mujer harta de la inseguridad
Primero fue víctima de un violento hecho delictivo en un semáforo por parte de limpiavidrios. Después le robaron una moto frente a su negocio. Y hace un par de días, dos “levantaportones” le sustrajeron dinero en su domicilioStella Maris Clemente es una comerciante villamariense que, “harta de los hechos de inseguridad” que sufrió en los últimos tiempos, decidió hacer pública la situación, primero, a través de las redes sociales, y ayer, por medio de una entrevista concedida a una periodista de elDiario.
Inicialmente, Clemente hizo referencia a un ataque que padeció en el semáforo ubicado en la esquina de bulevar Argentino y avenida Rawson (frente a la ESIL) por parte de jóvenes limpiavidrios, quienes reaccionaron violentamente cuando ella no les dio dinero, e incluso arrojaron piedras contra su camioneta y hasta le robaron una mochila.
La indignada vecina, que vive en barrio Solares del Norte, contó al respecto que la Policía fue alertada inmediatamente después de ocurrido ese violento episodio delictivo, pero no acudió pese a los reiterados llamados que hizo durante más de una hora.
Posteriormente, le sustrajeron una motocicleta frente a su negocio, ubicado en calle José Ingenieros al 600, entre Jujuy y bulevar Vélez Sarsfield, y al momento de realizar la denuncia tuvo que soportar una larga demora y falta de interés por parte de las autoridades. Incluso refirió que los investigadores policiales tampoco revisaron las cámaras de seguridad en las que quedó grabado el hecho y que bien pudieron haber posibilitado identificar al ladrón.

Sin embargo, cuando la víctima de un robo similar fue un uniformado que vive al frente de su comercio, la respuesta de la fuerza de seguridad fue inmediata y eficiente, lo que dejó en evidencia un trato desigual entre ciudadanos.
Más recientemente, durante la madrugada del martes pasado, ella y su familia fueron víctimas de un robo en su casa mediante la modalidad delictiva conocida como “levantaportones”, muy frecuente en Villa María en lo que va del año.
Los delincuentes, aparentemente jóvenes, ingresaron mientras dormían y robaron dinero destinado al pago de proveedores, sin llevarse otros objetos de valor ni documentos. Actuaron encapuchados y evitaron exponer sus rostros ante las cámaras de videovigilancia para dificultar sus identidades, demostrando cierto conocimiento sobre las medidas de seguridad.
Clemente concluyó que la reiterada falta de respuestas por parte de la Policía y la ineficacia en la investigación de los delitos generaron en ella una profunda desconfianza en el sistema de seguridad, señalando que solo reaccionaron tras la difusión pública de los hechos en redes sociales y que incluso fue cuestionada por no realizar nuevas denuncias, pese a su experiencia previa de desatención.
La situación derivó en un estado de miedo e intranquilidad permanentes, pese a haber reforzado las medidas de seguridad en su vivienda.
