Tras el apartamiento de la jueza Tulián y la fiscal Baulíes en la causa contra Companys
La carta de Peressutti: "La justicia que comete injusticias"
La Cámara de Acusación hizo lugar a la recusación presentada por la defensa de la funcionaria judicial de Villa María y la exauditora general envió un escrito a este medioLa exauditora general de Villa María, Alicia Peressutti, quien denunció a la titular de la Fiscalía de Fuero Múltiple de 2° Turno, Juliana Companys, ante la Fiscalía de Río Segundo y solicitó el jury de enjuiciamiento en su contra, envió una carta a elDiario tras conocerse la decisión de apartar a la jueza de Control, María Licia Tulián, y a la fiscal Patricia María Baulíes de la causa. Toda la investigación fue remitida al Fuero Anticorrupción.
La carta de Peresutti:
“La Justicia que comete injusticias. Me enteré por una publicación. Una sorpresa que me desoló el alma, que me la partió en once mil pedazos. Otra vez, el salvataje para la fiscal Companys, Fiscalía 2 de Villa María, Córdoba.
De un plumazo apartaron a la jueza de Control que la investigaba, apartaron a la fiscal y hasta a la señora que limpia en el Juzgado de Río Segundo, y mandaron la enorme cantidad de causas que tiene al Fuero Anticorrupción, donde las causas duermen el sueño eterno; nunca una condena. Es decir, empezar de nuevo. Dios mío, cuánta impunidad.
Nosotras hace dos años que pedimos que se aparte. Por habernos detenido con mentiras. Por seguir mintiendo para volvernos a detener. Por negarnos una pericia contable —imprescindible— en una supuesta acusación por fraude al Estado. Por avisarnos tarde para hacerla. Por llamar al perito asignado por teléfono —mal asignado, por supuesto— para que no dejara entrar a mi abogado el día correspondiente. Por denunciar la propia fiscal a mi abogado por defenderme. Por llamarme “la amiga del Papa” públicamente, con toda la sorna que ese apodo conlleva. Porque casi… casi me vuelve a detener porque un grupo de abogados intentó generar una denuncia falsa.
Más atroz, imposible. Más irregularidades y persecución probada, imposible. Más parecido a la dictadura, imposible. Y no se aparta y no la apartan. La fiscal Companys tiene su propio código procesal.
Hoy es la fiscal más cuestionada de Argentina por su proceder antiderechos y antigarantías. Colecciona denuncias penales —ufff, cuántas—, pedidos de jury, sumarios administrativos, denuncias en el Tribunal de Ética, etcétera.
Y de un plumazo, con tan poquito, mandaron todo al juez Hidalgo. ¿Para frenar? ¿Para atrasar? ¿Para salvar?
No tengo dudas de que el noventa por ciento del Poder Judicial de Córdoba trabaja cada día intentando hacer lo correcto. El problema es el otro diez por ciento, donde está la fiscal Companys y sus amigos. La impunidad más impune y la inmunidad más inmune.
Dios mío, te ruego un milagro: que la Justicia de Córdoba haga justicia”.
