En el establecimiento “Niño Dios” de Villa Carlos Paz
Unificaron cuatro denuncias por presuntos abusos en un jardín
Está acusado el cura párroco de la institución. Las familias realizarán una marcha para exigir justiciaLa investigación por presunto abuso contra la integridad sexual de niñas y niños en el jardín “Niño Dios”, dependiente del colegio “Margarita A. de Paz” (foto) en Villa Carlos Paz dio un paso decisivo ayer con la unificación de todas las causas.
La fiscal de Primer Turno, Florencia Caminos Garay, tomó la determinación de agrupar las cuatro denuncias existentes bajo un mismo expediente, luego de formular de oficio la última acusación al detectar indicios de una nueva víctima a través del testimonio de una madre.
El caso, que se originó en mayo de 2025, cobró un nuevo impulso bajo la gestión de Caminos Garay, quien en pocas semanas completó diligencias -como Cámara Gesell y toma de testimonios- que habían permanecido paralizadas durante meses en otras fiscalías.
Según los representantes legales de las familias, la inacción previa de las fiscalías de Segundo y Tercer Turno provocó una pérdida de pruebas que calificaron como “irreparable”.
El presunto responsable
Los testimonios coinciden en apuntar como presunto responsable a un cura párroco de la institución.
Una de las mayores críticas de la comunidad educativa es que, pese a la gravedad de las acusaciones, el sospechoso continuaría ejerciendo sus funciones en el establecimiento.
Por su parte, la institución religiosa, dependiente de la Arquidiócesis de Córdoba, ha mantenido un hermetismo que las familias describen como un “abandono”.
La única respuesta oficial del colegio fue un comunicado donde negaron que los hechos hubieran ocurrido dentro de sus instalaciones, sin establecer contacto directo con los denunciantes.
Movilización ciudadana
Ante la falta de medidas preventivas por parte del jardín y la necesidad de celeridad judicial, se convocó hoy a una marcha.
La movilización comenzará a las 14.30 en el Reloj Cucú y se desplazará hacia el colegio parroquial bajo las consignas “Las infancias sí se cuidan” y “El silencio no protege” con el objetivo de visibilizar el reclamo y exigir que se garantice la seguridad de los niños y niñas que concurren al establecimiento.
