Causa Maradona: alegatos de apertura y reclamo de justicia
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanudó ayer en los Tribunales de San Isidro, luego de casi un año, por el documental de la exjueza Julieta Makintach (foto). Las partes dieron a conocer sus lineamientos de apertura, fanáticos del astro argentino reclamaron justicia y los magistrados solicitaron a la Fiscalía que informe los testigos para la próxima jornada.
El neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz; la jefa de la internación domiciliaria de Diego en Tigre, Nancy Edith Forlini; el coordinador de enfermeros de Medidom (la empresa tercerizada contratada para la internación domiciliaria de Diego), Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón y el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna concurrieron a la primera audiencia junto a sus respectivos defensores.
Dalma, Gianinna, Jana (hijas del exfutbolista), Verónica Ojeda (exmujer y madre de Dieguito Fernando) y Ana, Rita y Claudia Maradona (hermanas) también asistieron a la primera jornada, acompañados de sus abogados.
El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, quienes investigaron el caso como un presunto “homicidio simple con dolo eventual”, cuya pena en expectativa oscila entre los ocho y 25 años de prisión, conforme al Código Penal.
En la puerta del edificio, se congregó una decena de admiradores de Maradona para exigir justicia por su muerte. Uno de ellos, llamado Enrique, consideró que el deceso del astro futbolístico fue “premeditado”. Viajó en bicicleta desde la Ciudad de Buenos Aires hasta Zona Norte para pedir que se esclarezcan los hechos.
Asimismo, Enrique dijo que todos los acusados “tienen una cuota de responsabilidad” y afirmó: “Fue una muerte injusta; los que estaban a su alrededor lo dejaron morir”.
Pasadas las 10 de la mañana inició el debate en el que los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón solicitaron a los siete acusados que ofrezcan sus datos personales, al tiempo que luego autorizaron a todas las partes a grabar audios en las audiencias con la excepción de proporcionarlos a los medios de comunicación.
Particulares damnificados, defensores y fiscales prestaron conformidad, pero el letrado Francisco Oneto propuso que el juicio sea transmitido en vivo, ya que “la intimidad del proceso es pública”, señaló. “En este juicio va a haber ganadores y perdedores. La decisión que tomen ustedes (jueces) se la van a criticar”, manifestó el abogado.
Las únicas audiencias que se podrán seguir por el canal de YouTube de la Suprema Corte Bonaerense son la primera, los alegatos de clausura y el veredicto, motivo por el que el fiscal Ferrari se opuso al planteo de Oneto y respaldó la idea de los jueces, que fue apoyada por las Querellas.
