Sicario baleó a una mujer para mandar un mensaje mafioso a una interna que hasta ayer estaba alojada en la cárcel de Villa María
Cuando la vida no vale nada
Un asesino a sueldo disparó con un arma de fuego a una mujer en el barrio Yapeyú, de Córdoba capital. El mensaje mafioso estaba explícitamente dirigido a Aldana Juárez, quien hasta ayer estuvo alojada en la cárcel de Villa María-Hola!, ¿usted es hermana de la negra Aldana?
-No, yo alquilo acá
-¿Usted es Agustina?
-No, soy Dayana
-Bueno, dígale a Aldana…
-Es que no tengo contacto con ella. La que sabe venir es la madre, a darse una vuelta, a buscar la plata del alquiler. ¿Querés darme un número de teléfono? Así se lo doy a la madre.
-Escuchá, mirá. Decile vos a la Aldana que se vaya de la cárcel de Villa María porque la próxima vez le va a ir peor.
Después de esos segundos de esta conversación, el hombre, que estaba vestido de policía, le descerrajó dos tiros a la mujer mientras ella se retiraba. Por fortuna, está fuera de peligro, aunque una bala le impactó en el muslo.
Además, demostrando que para él la vida no vale nada, filmó todo para llevarlo como prueba a quien lo contrató y así cobrar por matar.
Según Cadena 3, medio que difundió el video filmado por el sicario, quienes lo contrataron son personas alojadas en la cárcel de Villa María.
Además, habla de que “la próxima” le va a ir peor, lo que supone que la detenida ya sufrió algún tipo de agresión.
La fiscal de Córdoba capital, Silvana Fernández, es quien investiga el hecho. Hasta el momento solo confirmó que el hombre, aún no identificado, llegó a la vivienda de Aldana Juárez, en el barrio Yapeyú, para enviar el mensaje mafioso. Al no encontrar a nadie de la familia, no dudó en cumplir su cometido disparando a quemarropa contra la inquilina.
La hipótesis principal de la investigación es que el trasfondo de esta brutal agresión se debe buscar en las internas carcelarias.
¿Quién es Aldana?
Aldana Juárez tiene 25 años. El 3 de junio de 2025 fue condenada por la Cámara 9ª del Crimen a nueve años de prisión por un homicidio cometido en 2024. También fue declarada reincidente.
El juicio fue abreviado, es decir, la mujer confesó haber matado a un amigo, presumiblemente, por una deuda de drogas.
Además, se pudo conocer que el hecho delictivo no lo habría cometido sola, sino con quien por entonces era su pareja. Ese acusado aún no llegó a juicio y la única que “se hizo cargo” fue la mujer.
Desde que está condenada, Aldana fue pasando por distintas cárceles del sistema provincial.
El 2 de febrero de este año fue trasladada desde el penal de Río Cuarto a Villa María y ayer la llevaron a Córdoba.
Tras los muros, la conducta de la mujer tiene una calificación negativa, no solo por agredir a los demás, sino también por autolesionarse.
Al conocerse que sus enemigos son capaces de contratar un sicario para mandar el mensaje mafioso, se puede suponer que está cercada por enemigos poderosos. Y que el sistema carcelario deberá velar por su seguridad.
