Furia en Corral de Bustos
Batalla campal entre vecinos y familiares
Agresiones de todo tipo, un sinnúmero de lesionados, algunos de gravedad, y el permanente reclamo de la gente por seguridad fueron el denominador común durante las últimas jornadas en la ciudad de Corral de Bustos, en el extremo sur de la provincia de Córdoba, donde residen solo 11.062 habitantes.
Uno de los episodios violentos se registró en el paseo del Ferrocarril, donde un joven motociclista fue atacado por una patota que lo dejó tendido en el suelo (foto).
Del hecho participaron no solo adolescentes y jóvenes masculinos, sino también numerosas chicas que se arengaron mutuamente como si fuese un juego.
Acto seguido, cuando el motociclista continuó visiblemente herido en el suelo, la furia de los agresores arremetió contra la moto, a la que destrozaron.
Pero no todo terminó allí, sino que continuó poco después, durante la tarde del día siguiente, en la vivienda donde reside el motociclista que fue agredido en el predio ferroviario.
Allí, con la participación de los familiares del muchacho, se multiplicaron las agresiones, esta vez, con el uso de objetos contundentes, aunque la pelea fue cruzada y algo que llamó poderosamente la atención resultó ser la ausencia total de autoridades que trajeran la calma a la pequeña ciudad del sur cordobés.
Inusitada violencia en Alta Gracia y Villa Allende - Uno amenazó a su padrastro con un cuchillo y a otro le rompieron la mandíbula a patadas
Un hombre de 57 años fue víctima de un violento episodio en su vivienda, situada en Alta Gracia; mientras que, en Villa Allende, un joven sufrió la fractura del maxilar durante un enfrentamiento a la salida de boliche. Por ahora, las distintas fiscalías intervinientes continúa con la investigación de los hechos y el único detenido es el agresor de Alta Gracia.
Con un cuchillo
Uno de los episodios de violencia, como ya se adelantó, se registró en una vivienda situada en barrio General Bustos de la ciudad de Alta Gracia, donde un hombre de 57 años fue amenazado de muerte por su hijastro de 20. El hecho ocurrió en horas de la madrugada del domingo y, de acuerdo a lo aportado por la víctima, todo se trató de un hecho de violencia familiar, cuando el joven, visiblemente exaltado y delante de los uniformados, continuó los ataques mediante insultos y amenazas, portando un cuchillo.
Lo “molieron” a golpes
Por otro lado, alrededor de las 5 de ayer, cuando salió de un boliche bailable, un joven de 21 años fue atacado a puñetazos y a patadas, lo que le causó, en definitiva, un severo traumatismo en la cara.
La patota que lo atacó le causó al agredido, que se sumó al enfrentamiento para defender a un conocido, una fractura en la mandíbula producto de una patada.
En el hecho resultó víctima Sebastián Gómez Tejada, quien trabaja como delivery y que poco antes había dejado el boliche El Bosque.
Tan pronto como se pudo, el herido fue trasladado de urgencia al Hospital Pronta Atención “Cura Brochero”, donde ayer permanecía internado en estado reservado.
Para su curación, informaron sus familiares, se le debe colocar una placa de titanio que tiene un costo de dos millones de pesos, cifra que se procuraba alcanzar con el aporte de los amigos.
