Un año sin Lian - Mañana a la noche habrá una nueva marcha en la plaza Nueva Esperanza de Ballesteros para exigir respuestas a la Justicia
Búsqueda sin novedades y con recompensas vigentes
El sábado 22 de febrero de 2025, el pequeño hijo de Elías y Plácida desapareció del cortadero de ladrillos donde vive la familia, en las afueras de Ballesteros Sud. Exactamente 365 días después, no se sabe nada sobre su paraderoSe cumple hoy un año de la desaparición de Lian Gael Flores Soraide (4), en la vecina localidad de Ballesteros Sud, y la investigación sobre su paradero continúa sin novedades, mientras siguen vigentes las medidas judiciales de búsqueda y las millonarias recompensas ofrecidas para quien aporte información precisa.
El pequeño Lian, nacido el 8 de febrero de 2022, fue visto por última vez en las primeras horas de la tarde del sábado 22 de febrero del año pasado, cuando jugaba en el cortadero de ladrillos donde aún hoy vive su familia, y desde entonces el caso permanece bajo instrucción judicial.
En los primeros días de su búsqueda la Policía realizó infinidad de rastrillajes, se tomaron numerosos testimonios y se analizaron distintos elementos de prueba incorporados al expediente, aunque por el momento no hay personas detenidas que se vinculen directamente con el hecho.
Durante el avance de la causa, las autoridades judiciales intervinientes solicitaron la detención de algunos vecinos, luego de que en sus teléfonos celulares se detectaran archivos digitales con imágenes de niños abusados sexualmente, una medida adoptada como parte de una línea de investigación abierta para profundizar distintas hipótesis, aunque no se informó una conexión directa con el paradero del menor.

Por otra parte, el pasado 20 de enero se publicó una actualización del rostro de Lian, que fue realizada mediante herramientas de Inteligencia Artificial, con el objetivo de proyectar cómo podría verse en la actualidad y facilitar su reconocimiento.
La imagen fue difundida por la Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple Nº 1 de Bell Ville para sostener la búsqueda activa y ampliar su visibilidad.
A fines de enero, en tanto, el Ministerio de Seguridad de la Nación resolvió aumentar la recompensa para quienes aporten datos que permitan encontrar al niño. La suma fue elevada a 20 millones de pesos (hasta entonces eran 10 millones) y se mantiene vigente para toda persona que brinde información útil, precisa y comprobable ante las autoridades.
Cabe señalar que, previamente, el Gobierno de Córdoba también estableció una recompensa de 20 millones de pesos, por lo que el monto total asciende a 40 millones entre Nación y Provincia.
Desde el inicio del caso se activaron mecanismos de alerta para reforzar la difusión a nivel nacional y se mantuvo la convocatoria a la comunidad para colaborar con cualquier dato que pudiera resultar relevante.
Los papás de Lian, Elías Flores Mamani y Plácida Soraide Colque, reiteraron en distintas oportunidades su convicción de que está con vida: “Mi hijo está vivo”, expresó la mamá al insistir en que mantiene la esperanza y pide “que la investigación continúe” hasta esclarecer lo ocurrido.
A 12 meses de su desaparición, la causa continúa en etapa investigativa, con algunas medidas en curso, pero sin novedades sobre el destino del niño.
Cualquier información vinculada a su paradero deberá ser comunicada al número policial de emergencias 911, o bien llamando a la Unidad Judicial Bell Ville, (03537) 45-0000, interno 52801, sede que lleva adelante la investigación.
En tanto, quien cuente con datos relevantes sobre Lian también podrá comunicarse de manera anónima a través de la línea gratuita 134, perteneciente al Programa Nacional de Recompensas, dependiente de la Dirección Nacional de Normativa y Relaciones con los Poderes Judiciales y los Ministerios Públicos.
Hace ya 365 días...
El sábado 22 de febrero de 2025, a la siesta, Lian fue visto por última vez en la humilde casa donde vivía junto a su familia, en la zona rural de Ballesteros Sud. Al día siguiente, desde la Fiscalía de Instrucción de Bell Ville, a cargo de Isabel Reyna, se solicitó colaboración “para dar con el paradero” del menor, hijo de padres bolivianos.
Desde ese ámbito se proporcionó una descripción del niño al momento de su desaparición: “Lian es de tez trigueña, cabello corto color negro y de 90 centímetros de estatura. Al momento de su desaparición, vestía un pantalón corto azul, tenía el torso desnudo e iba descalzo”.
Luego, los testigos Maricel y Raúl afirmaron haber visto que “una chata blanca con vidrios polarizados, modelo nuevo”, entrando al predio donde está ubicado el cortadero de ladrillos. “Pasó despacito, estuvo unos segundos y después se fue”, añadieron los vecinos de la familia Flores Soraide.
Ese mismo día, el fiscal general de la Provincia, Juan Manuel Delgado, declaró que “se activaron las alertas internacionales para que las autoridades de las fronteras estén atentas”.
Sin descartar otras hipótesis, sostuvo que “la más firme es que el nene no se fue solo de este lugar, sino que alguien se lo llevó”. Esta misma autoridad dispuso que a Reyna se le sumara otro fiscal: Nicolás Gambini.
Para entonces, participaban de la búsqueda más de 120 efectivos policiales en 30 móviles, además de perros, tres drones, nueve baqueanos y numerosos bomberos voluntarios de Ballesteros, Villa María, Villa Nueva, Morrison, Alto Alegre, Arroyo Cabral y Ordóñez.
Delgado indicó luego que los investigadores no habían encontrado ninguna prenda.
Mañana, otra marcha
Este lunes, desde las 20.30 y bajo la consigna “Un año sin Lian”, en la plaza Nueva Esperanza de Ballesteros se realizará una nueva marcha para exigirle a la Justicia respuestas por la desaparición del pequeño en la vecina Ballesteros Sud.
La movilización es convocada por sus papás, Elías y Plácida, junto a familiares, amigos y allegados, quienes invitan a los pobladores de ambas localidades a acompañarlos “para reclamar que la búsqueda siga activa hasta dar con su paradero”.
Desde el entorno de la familia de nacionalidad boliviana reiteraron el pedido de acompañamiento “a toda la región” para seguir visibilizando el caso y sostener el reclamo.
“Un año sin Lian” será el mensaje que volverá a escucharse en las calles del pueblo, en una pacífica manifestación que busca mantener viva la esperanza y renovar el pedido de respuestas.
Primero fue Loan...
La desaparición de Lian tiene muchos puntos de contacto con la de Loan Danilo Peña (5), el niño correntino desaparecido el 13 de junio de 2024 y del cual aún se desconoce su paradero. Una de las similitudes del caso es la pertenencia de ambos menores a sectores vulnerables.
Sin embargo, las causas judiciales mantienen diferencias: en el caso de Loan se habla abiertamente de trata de personas y existen detenidos por diferentes delitos asociados a su desaparición. Con respecto a Lian, desde la Justicia claramente no se plantea como primera hipótesis la trata.
La trata y explotación de personas básicamente son delitos que implican la violación de derechos humanos, en los cuales se reclutan, secuestran, trasladan y/o reciben y alojan personas para diferentes tipos de explotación con la finalidad de obtener ganancias económicas. Es decir que el tratamiento de la persona como mercancía.
En estos casos cuando se habla de víctimas se incluye a los familiares y las personas que tengan relación inmediata con las víctimas directas de los delitos de trata y explotación.
Las víctimas de la trata y la explotación generalmente pertenecen a sectores sociales vulnerables, pues así los delincuentes buscan asegurarse de que sus entornos no puedan levantar mucha la voz y que sus reclamos no sean atendidos. Asimismo, quienes cometen este tipo de delitos suelen tener vínculos con los sectores de poder.
Un caso que está exponiendo, de manera contundente, las dinámicas de funcionamiento de algunas elites relacionadas con la trata y explotación, es la del magnate financiero Jeffrey Epstein, delincuente sexual relacionado con poderosos empresarios, políticos, académicos y personajes del entretenimiento.
El caso de Epstein no solo es un caso que expone un escándalo criminal, más bien parece que los más de 300 gigabytes de información dados a conocer exponen una manera de funcionamiento de las élites del poder cuyos integrantes están asociados por cuestiones relacionadas, entre otras cosas, tráfico de mujeres, niños y otros tipos de delitos aberrantes. También permite ver que las víctimas provienen de sectores con alguna vulnerabilidad.
