Intervinieron agentes de la Policía provincial y de la Guardia Local villamariense

Clausuraron una fiesta clandestina con 200 pibes

La reunión, realizada en las afueras de la ciudad, no había sido comunicada a las autoridades para su autorización, por lo cual no contaba con las medidas de seguridad necesarias para llevar a cabo una concentración de personas de esta magnitud
domingo, 15 de febrero de 2026 · 07:30

En la madrugada del viernes, personal de la Unidad Regional Departamental General San Martín de la Policía de la Provincia de Córdoba y de la Guardia Local de Villa María detectaron  un concurrido evento que resultó estar al margen de la legislación vigente.

“El mismo, se desarrollaba en una quinta ubicada sobre la ruta nacional 9, a la altura del kilómetro 550”, frente al ingreso al Parque Industrial, en la salida hacia Bell Ville, según los partes de prensa coincidentes difundidos por las dos fuerzas actuantes.

 

El organizador

Los comunicados señalaron que “en el lugar se concentraban cerca de 200 jóvenes”.

Y agregaron que, “al entrevistar al organizador, un hombre de 39 años, Héctor G., se constató que no contaba con las habilitaciones correspondientes, por lo que se labró el acta de infracción y se dio intervención al Juzgado de Faltas Municipal de Villa María”.

“El procedimiento formó parte de un operativo preventivo diagramado entre la Departamental de la Policía y la Municipalidad de Villa María”, se agregó.

Por otra parte, elDiario pudo saber en medios tribunalicios que no hay actuaciones judiciales sobre el particular, por cuanto todo quedó en manos de la Justicia de Faltas local.

Además, desde el edificio de General Paz 325 se indicó a elDiario que “todo fue muy pacífico”, ya que tanto el organizador como los presentes “entendieron muy bien la razonabilidad del operativo”.

La fuerza provincial destacó que  “en la oportunidad se prestó colaboración a los efectivos municipales, con quienes se trabajó de manera conjunta para dispersar a una multitud, donde aproximadamente 200 jóvenes se hicieron presentes en el espacio de la zona rural”.

El momento en que los funcionarios llegan al lugar y abren la tranquera

Un recuerdo imposible de olvidar

Más allá de las infracciones a las ordenanzas municipales vigentes que conllevan este tipo de fiestas que se realizan sin las autorizaciones, sin los controles y sin medidas preventivas pertinentes (como la presencia de médico o ambulancia, por ejemplo), debe tenerse en cuenta que el personal de seguridad (si lo hay) debe lidiar en muchos casos con personas que bebieron demasiado o que necesitan asistencia (basta recordar la  fiesta clandestina que se realizó en una estancia de Santa María de Punilla, donde falleció un joven villamariense, precisamente por falta de atención médica, entre otras medidas que los organizadores no tuvieron en cuenta).

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