CÓRDOBA
Una joven de 16 años fingió estar muerta para detener una agresión
Una adolescente de 16 años logró sobrevivir a un ataque el pasado 23 de septiembre en la localidad de La Calera, Córdoba. De acuerdo con la información difundida por la familia, la víctima fue sorprendida al regresar a su vivienda alrededor de las 22 por un joven de 17 años que se encontraba oculto en el balcón del domicilio, quien la esperó y la atacó “a sangre fría con una cuchilla de 30 centímetros”.
“A pesar de sufrir múltiples cortes defensivos y graves heridas en el cuello, manos, cabeza, brazos y mentón, luchó por su vida. Para salvarse, tuvo que fingir estar muerta. Solo así el agresor la soltó y huyó del lugar”, expresa el comunicado donde sus seres queridos buscan difundir y visibilizar lo que pasó con el objetivo de pedir justicia.
Asimismo, todo según lo reconstruido por la familia, el atacante se comunicó con un conocido por teléfono para confesarle: “Ya está, ya la maté”, lo que facilitó su localización y posterior detención por parte de las fuerzas policiales.
Tras el violento episodio, un vecino escuchó los gritos, auxilió a la menor que se encontraba tendida en el suelo y la trasladó de inmediato al hospital local, donde actualmente permanece fuera de peligro, aunque bajo tratamiento de asistencia psicológica.
Modificación de la imputación
El abogado querellante, Ezequiel Vicente, confirmó que la representación de la familia solicitó medidas de protección para la víctima y pidió una modificación en la imputación. La causa, que inicialmente había sido encuadrada bajo la calificación de “lesiones graves”, sufrió un cambio de carátula a “homicidio doblemente agravado por alevosía y por violencia de género en grado de tentativa, en concurso real con violación de domicilio”.
El acusado del ataque, un vecino de 17 años que residía a pocos metros de la vivienda de la víctima, se encuentra alojado en el Complejo Esperanza. A su vez, no registra antecedentes penales ni denuncias previas por amenazas.
Reclamo de la comunidad
Aunque el entorno de la damnificada señaló que ambos se conocían por redes sociales y plataformas de videojuegos en línea, descartando de plano cualquier relación de pareja, las hipótesis principales que maneja la Fiscalía interviniente apuntan a que el imputado habría desarrollado una obsesión hacia la adolescente, quien no tenía intención de mantener otro tipo de vínculo con él. Su madre, Romina, admitió haberse percatado de conductas y miradas incómodas por parte del joven en los días previos a la emboscada.
Con el fin de visibilizar el caso y exigir una condena ejemplar que impida la impunidad, familiares, agrupaciones civiles y vecinos de La Calera encabezaron una marcha bajo los lemas de #NiUnaMenos y #NoAlFemicidio.
