Oficializaron el aumento de la recompensa por datos que permitan hallar a Lian Flores

La medida fue dispuesta por el Ministerio de Seguridad. El anuncio llega tras el silencio institucional y sin avances públicos en la causa judicial
miércoles, 28 de enero de 2026 · 08:30

A casi un año de la desaparición de Lian Gael Flores Soraide (3) en Ballesteros Sud, la Policía Federal Argentina informó ayer que el Ministerio de Seguridad de la Nación resolvió elevar a 20 millones de pesos la recompensa para quienes aporten datos certeros que permitan dar con el paradero del niño.

La medida quedó formalizada mediante la Resolución Nº 52/2026 y fue comunicada oficialmente en las últimas horas.

El anuncio, sin embargo, no tardó en generar interrogantes. No por el monto en sí, que representa un aumento significativo respecto de la recompensa inicial (era de 10 millones), sino por el momento en el que se produce: cuando el caso lleva casi 12 meses sin novedades relevantes comunicadas a la opinión pública y con un marcado silencio de la Justicia y de otras autoridades competentes.

Desde la desaparición de Lian, el 22 de febrero de 2025, el expediente atravesó etapas de alta visibilidad inicial, operativos de búsqueda intensivos y una posterior fase de progresivo repliegue informativo, en la que las actualizaciones oficiales se volvieron escasas o directamente inexistentes. En ese contexto, el incremento de la recompensa aparece como una herramienta tardía, que busca reactivar la colaboración ciudadana cuando el paso del tiempo juega en contra.

Especialistas en investigaciones de personas desaparecidas coinciden en que las recompensas pueden ser útiles en las primeras etapas de una causa, cuando la información circula con mayor frescura y la memoria social aún está activa.

Otro punto que genera debate es el valor real del monto ofrecido. Si bien 20 millones de pesos suenan impactantes en términos nominales, en investigaciones complejas, donde la información relevante suele estar en manos de personas con miedo, vínculos directos o riesgos personales, el dinero por sí solo no siempre resulta suficiente para quebrar silencios.

A esto se suma una demanda persistente de familiares, organizaciones sociales y sectores de la comunidad: más presencia del Estado, más comunicación oficial y mayor transparencia sobre el estado de la causa. El aumento de la recompensa, sin explicaciones adicionales ni un balance público del trabajo realizado hasta ahora, corre el riesgo de ser percibido como una respuesta aislada, más simbólica que efectiva.

Mientras tanto, el pequeño continúa desaparecido y el tiempo sigue acumulándose como una de las principales deudas del caso. La recompensa está vigente. La pregunta que permanece abierta es si este anuncio marcará un verdadero punto de inflexión o si se sumará a la larga lista de medidas que no lograron lo esencial: saber qué pasó y dónde está Lian.