La Matanza - Las buscaban desde el viernes

Hallaron los cuerpos de las chicas desaparecidas

Lo confirmó el abuelo de una de las víctimas; fueron encontradas asesinadas y descuartizadas en una casa allanada en la zona de Villa Vatteone, en Florencio Varela
jueves, 25 de septiembre de 2025 · 08:27

La Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de la Matanza  encontró ayer los cadáveres de Brenda del Castillo, Morena Verri, primas, ambas de 20 años,  y Lara Gutiérrez, de 15, en una vivienda alquilada por una banda del barrio 1-11-14.  Las jóvenes habían sido vistas por última vez el viernes pasado en la rotonda de La Tablada, mientras subían voluntariamente a una camioneta blanca.

El resultado preliminar de las autopsias reveló que los crímenes fueron cometidos “en cadena”, entre las 3 y las 5 de la mañana del sábado 20 de septiembre. Según el informe, una de las víctimas sufrió una fractura y un hundimiento de cráneo, otra de ellas presentó un "corte transversal" en el abdomen (postmortem) y la tercera padeció golpes, puñaladas y se registró un intento de calcinar el cadáver.

 

La investigación

Los cuerpos de las víctimas fueron encontrados por la DDI de la Policía Bonaerense, enterradas en el patio de una vivienda en La Matanza, a más de treinta kilómetros del lugar donde habían sido vistas por última vez. La ubicación se determinó a través de la señal del celular de una de las mujeres, que impactó en una antena de la zona.

En la casa, los agentes encontraron a un hombre y una mujer que en ese momento estaban limpiando manchas de sangre en la pared, en medio de un “fuerte olor a lavandina”, según aseguraron fuentes policiales a Infobae.

Ambos quedaron detenidos y lo mismo ocurrió con otra mujer, en principio, la dueña de la casa, y un hombre apuntado como narco de origen peruano que opera en la villa 1-11-14, a quienes apresaron en un hotel de la zona. Se trata de Magalí Celeste González, de 28 años; Miguel Ángel Villanueva, de 25; Daniela Iara Ibarra, 19; y Maximiliano Andrés Parra, de 18. Los cuatro fueron imputados por “homicidio agravado” y quedaron a disposición de la Justicia. Por otro lado, ante la sospecha de una banda narco involucrada, intervino en la causa la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar).

 

Posible venganza narco

El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, confirmó en conferencia de prensa que los crímenes de las jóvenes fueron “una trampa organizada por una banda narco”, y sobre los detenidos mencionó que saben que hay más personas involucradas. Según detalló, las víctimas fueron engañadas: “Iban a participar en un evento al que les habían invitado, sin saber que estaban cayendo en una trampa de una organización transnacional de narcotráfico que había perpetrado una estrategia para asesinarlas”.

Sobre la camioneta utilizada para trasladar a las jóvenes dijo que fue hallada incinerada a cien metros del lugar. Asimismo, remarcó que se trató de un asesinato premeditado y profesional: “El hecho de ser una camioneta adulterada ya nos permitía saber que había una estrategia premeditada, con una serie de actos que buscaba lograr la impunidad de este asesinato”.

La principal línea investigativa de qué pasó la noche del 19 de septiembre  estaría relacionada con un ajuste de cuentas por el robo de droga al líder narco peruano del barrio 1-11-14.

De acuerdo a lo que pudo saber la agencia Noticias Argentinas, la historia inició días atrás, cuando Lara Gutiérrez le habría robado cocaína  en un encuentro  a uno de los integrantes de esta organización narco.

Frente a este escenario, se estima que la banda organizó como venganza la presunta “fiesta narco” en dicha vivienda, donde asistieron engañadas por los detenidos con la excusa de un trabajo donde iban a cobrar 300 dólares cada una, pero fueron asesinadas.

 

El hecho

El viernes 19 de septiembre, cerca de una estación de servicio ubicada en la rotonda de La Tablada en Monseñor Bufano y Crovara, fueron vistas por última vez Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Morena Gutiérrez.

La falta de respuestas hizo que el fiscal de La Matanza, Gastón Duplaá, se encargara de la causa. En primer lugar, solicitó el análisis de cámaras de seguridad de la zona y, según estas imágenes y testigos, las jóvenes subieron voluntariamente a una camioneta Chevrolet Tracker blanca que, luego se comprobó, tenía su patente falsificada. Por otro lado, los celulares de las tres se apagaron a la misma hora el sábado por la noche.

En un primer lugar, la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de la Matanza, Migraciones y el Sistema Federal de Búsqueda (Sifebu) sospechaban que podrían estar frente un caso de secuestro o incluso un potencial caso de trata de personas. Otra de las hipótesis era que hayan asistido a una fiesta.

Sabrina, la madre de una de ellas, sostuvo que su hija y sus amigas eran trabajadoras sexuales y, según una versión, se iban a encontrar con una persona que les entregaría 300  dólares a cada una.

Antonio, abuelo de Morena, cuestionó el accionar de la Policía y de la Fiscalía y denunció: “Fue todo muy tarde. Estamos enojados con la Policía y con los fiscales, porque no lo hicieron antes. Recuperaron barridos del día anterior”. Por otra parte, destacó la importancia de respetar la libertad individual de las jóvenes: “Con tu cuerpo vos podés hacer lo que vos quieras”. Además, remarcó que lo central es encontrar  a los verdaderos responsables. “Son más la gente mala que la buena. ¿Quién les dio las drogas? ¿Por qué no buscamos a los responsables?”, se preguntó.

Finalmente, los familiares de Brenda y Morena aseguraron que continuarán movilizados hasta esclarecer el hecho y que no descansarán hasta que los culpables sean identificados y llevados ante la Justicia.